Destacar el dato que solo la cláusula de rescisión del contrato de Leonel Messi, valuada en 339 millones de dólares, cuesta diez veces más que todo el plantel que llevó Irán al Mundial, marca a las claras las diferencias existentes en el planeta fútbol entre las selecciones que se medirán pasado mañana a las 13 en partido de la segunda fecha del grupo F.

"Ganarle a Argentina sería un milagro", dijo el técnico portugués Carlos Queiroz que está al frente de la formación asiática. El, más que nadie sabe que tienen poco y nada por perder (las apuestas pagarían 1,12 dólares si gana Argentina), pero mucho, el mundo por ganar (una victoria iraní daría 16,50 dólares por uno apostado).

Después del empate ante Nigeria, no ser goleados por Argentina o aspirar a un, también "milagroso" empate (que paga 8,50 dólares por uno jugado) podría dejarlos con chances de pelear el ingreso a octavos de final por primera vez en su historia.

¿Que es Irán futbolísticamente? Es un equipo humilde que intenta tratar bien el fútbol, pero tiene una gran carencia ofensiva. Ante Nigeria demostró ser fuerte físicamente, trata de provocar el roce y no se sonroja si tiene que cometer faltas tácticas para defenderse.

Conocedor de sus limitaciones, Queiroz para en cancha un esquema con un sólo punta, el zurdo Reza Ghoochannejad. En un dibujo 4-5-1, apoya sus expectativas. Le interesa poco manejar la pelota. Se paran en su campo intentando cubrir bien los espacios para no ser sorprendidos y cuando tienen la chance salen con pelotazos largos buscando a Ghoochannejad, para que "aguante" arriba hasta que lleguen dos o tres de sus cinco volantes, que se desdoblan con rapidez. Khosro Heydari, quien se mueve como carrilero derecho es quien más va. También se proyectan el otro externo, Ashkan Dejagah (por la izquierda) y Elsan Haji Safi, un mediocampista mixto que cumple la doble función de partir desde esa línea de 5 y desprenderse rápido.

Esa manía de defenderse en su propio campo es un arma de doble filo. La imprecisión en el manejo del balón propias de las limitaciones técnicas de sus jugadores pueden obrar como un revólver en la sien, cuando Di María, el Kun Agüero o Messi, los presionen cerca de su área.

Contra Nigeria se vio que pone mucho empeño y apuesta a sacar provecho de las pelotas paradas. ¡Ojo! Tiene altura para complicar al equipo argentino. Ante los africanos mostró también habilidades para sacar rédito de los saques laterales, en los que Montazeri desde la derecha buscó siempre a su delantero estrella que juega en el Charlton de Inglaterra.

Posee dos jugadores que le pegan bien a la pelota y se reparten los córner y tiros libres: Dejagah (derecho, 1,82m) y Haji Safi (zurdo, 1,77m). Cuenta con un equipo de basquetbol para mandar al área rival cuando existe la posibilidad de aprovechar. Los que van a cabecear son: Ghoochannejad (1,81m), Nekounam (1,88m), Sadeghi (1,85m), Hosesini (1,85m).

Es Nekounam, el volante que jugó seis años en el Osasuna de España y que actualmente se desempeña en el Kuwait SC, de Kuwait, quien tiene más partidos internacionales con la casaca blanca, 38 en total, contando el del pasado lunes en Curitiba.

Completando el dato inicial, la cotización del plantel iraní alcanza los 33,2 millones de dólares, cifra que no llega al 5 por ciento del valor del plantel argentino: 720,2 millones de la moneda norteamericana. Diferencia, de por si notable, que el equipo de Sabella deberá demostrar en la cancha del Mineirao.