Fue 0-0 nomás. Lejos de las expectativas de los hinchas de los dos, especialmente de los locales xeneizes. Boca y River no se sacaron ventajas en el partido de ida por una de las semifinales de la Copa Sudamericana, jugado anoche en La Bombonera.

El fútbol estuvo ausente en el partido. Le ganaron la marca celosa, los roces y las imprecisiones. Y, en consecuencias, las tarjetas amarillas que mostró el árbitro Trucco estuvieron a la orden del día. River recibió siete, Boca dos. Eso fue lo que marcó el choque en el balance general. Ahora todo se definirá la semana que viene en el Monumental. Será otra semana para esperar con nerviosismo.

El partido largó con Boca más metido en la marca. Eso obligó al permanente error de River. Ya a los 4’ se dio algo que después marcaría el partido: Vangioni le dio demasiado fuerte sobre Martínez y fue amonestado. River sólo se preocupó en romper lo que podía generar Boca. Y Boca no mostró muchas ideas. Al menos las necesarias para romper el cerco defensivo rival.

Todo transcurrió en la medianía. Hasta la media hora de juego el partido no entregó nada. Tanto que sólo se dio un tiro de Gago, que Barovero contuvo sin dificultad, en la única llegada armada del equipo local.

Todo iba normal y sin emociones hasta que a los 40’ se armó una montonera en la mitad de la cancha por una fuerte infracción de Ponzio sobre Gago, que terminó con empujones entre los protagonistas. Trucco le sacó amarilla a Ponzio como único gesto de represalia. Fueron 45’ (en realidad 47’) de una gris muestra futbolística. Estaba claro que la consigna era no perder.

El complemento comenzó distinto. Empezaron a darse los espacios y hubo más peligro. A los 11’ una subida de Rojas terminó en un centro que pasó el área, la tomó Sánchez y su nuevo centro lo conectó Teo con un taco apenas desviado. 9’ después llegó Boca, pero fue a los tumbos tratando de meter la pelota en el área.

En el alargue Gago tuvo el gol pero a su cabezazo lo contuvo Barovero. En síntesis, un Superclásico de una pálida expresión futbolística.