"Pelado, Pelado", aunque parezca extraño, ese fue el grito irónico de la mayoría de los 3.000 hinchas de San Martín en el final del último amistoso de su equipo en la pretemporada. Es que para ellos, además de la alegría por ganarle (1-0) un amistoso a Godoy Cruz que esta temporada volverá a codearse con los mejores clubes del país, una premisa vital era cargar en ese momento al jugador del Tomba, Martín Aguirre, quien desde que fue reemplazado tuvo un ida y vuelta con la popular norte que acaparó la atención de todos. Es que desde la cancha y pese a poner lo que seguramente serán los equipos bases de cada uno, se transmitió poco. Y por eso la alegría sanjuanina quedó opacada en parte por una labor que dejó sólo algunos conformes, pero que igual se festeja.

Hrabina paró de movida lo que se presume será el equipo titular en el debut ante Platense (sería el domingo 23 de agosto). Casi con seguridad el 4-3-1-2 representará el inicial y aparentemente sólo resta saber si Gastón Stang podrá formar parte de la zaga central (tiene una molestia física). Y en caso que el platinado vaya de movida, la incógnita pasa por ver quién deja su lugar.

El volumen de juego del Verdinegro fue escaso. Por el viento zonda, el miedo de los players a una lesión a poco más de una semana de largar el torneo o simplemente por la imprecisión, en la cancha se multiplicaron los errores. Sólo la fuerza de Damiani, la solidez de Sánchez y la jerarquía de Torresi se marcaron en los puntos salientes. De hecho, en su análisis post triunfo Hrabina dijo que les hace falta peso ofensivo. Justamente para paliar esa carencia se buscó tanto a un nueve de área y ayer se contrató a Sebastián Penco (ver aparte). A Cuevas-Tonelotto, la dupla anti Tomba, le faltó coordinación debido a los escasos minutos que tienen juntos. Además, Sparapani debe conocerse más con ambos para sintonizar la misma onda. Lo positivo es que resta una semana y con minutos juntos en cancha, las carencias pueden desaparecer. Basta con remarcar que San Martín sólo inquietó al seguro Ibáñez en tres ocasiones: derechazo de Tonegol desviado, remate de Pereyra que tapó el uno mendocino y un zurdazo del debutante Becerra que salió apenas lejos. Donde Ibáñez no pudo hacer nada fue cuando Sánchez clavó su frentazo para la única alegría de la gente de San Martín.