Nacho, tal cual lo llaman todos más allá que su primer nombre es Jorge, tendrá el domingo ante Boca Unidos de Corrientes, a las 18, un nuevo desafío en su carrera profesional que sólo tiene seis años. Es que este zurdo que empezó en el mundo del fútbol a los 19 y que antes laburó en un lavadero de autos, deberá jugar por primera vez con un protector bucal (foto) debido a la fisura que tiene en el paladar a causa de un golpe que recibió ante Belgrano la fecha anterior. González contó que es alguien que no le gusta salir del equipo por nada del mundo e incluso recordó un partido cuando jugaba para Chacarita cuando jugó desgarrado. Por eso, entre sonrisas y mitad en serio mitad en broma, tiró un "y sí… soy medio Highlander".

-¿Te costó tan poco como parece haberte adaptado a San Martín, pese a que llegaste ya con la pretemporada en camino?

-La verdad que sí. Entré muy rápido en el grupo y eso es algo que siempre allana mucho más el camino. Igual, lo importante es lo que uno hace dentro de la cancha y con eso también estoy conforme.

-¿Tu gran despliegue fue siempre una característica de tu juego?

-En la corta carrera que llevo como futbolista, siempre traté que así fuera. Por suerte ese es uno de mis puntos fuertes.

-¿A qué edad empezaste en el fútbol?

-Recién a los 19 cuando me fui a probar a Peñarol.

-¿Por qué se dio tan tarde la chance?

-Porque uno antes tuvo que trabajar en otras cosas para ayudar a la familia y entonces más allá de ser un apasionado por el fútbol, tenía que trabajar en un lavadero de autos.

-¿Y cómo ocurrió la primera prueba?

-Estaba tomando mate con quién hoy es mi suegro y me dijo que se había enterado de una prueba en Peñarol. Fui y por suerte desde entonces empecé en el fútbol.

-Más allá de los pocos años de trayectoria, ya sumas tres títulos.

-Las cosas se me han dado bien y rápido. Lo importante es que ahora voy por el póker acá en San Juan.

-El domingo vas a tener que jugar con protector bucal por la lesión que tenés, ¿será la primera vez que te pasa algo así?

-Sí. Es medio molesto por el hecho que se te seca la boca muy rápido y se complica para respirar, pero igual no me gusta salir del equipo por nada del mundo. Soy un jugador que jamás pide el cambio por algo que le duele.

-¿Te pasó de jugar lesionado?

-Cuando estaba en Chacarita la temporada anterior. Me desgarré a la media hora en un partido ante Unión y como terminé jugando el público se identificó bastante con esa actitud mía.

-Hrabina dijo que tenías la típica garra charrúa.

-Seguro.

-Se podría decir que además tenés cosas de Highlander.

-(Sonríe). Sí, podría decirse que soy medio Highlander.