Una hincha de San Martín que prefirió resguardar su identidad, contó lo que le tocó vivir a ella y un grupo de fanáticos que el pasado viernes viajaron a Mendoza para ver el juego ante Godoy Cruz por la Copa Ciudad de Mendoza, partido que nunca observaron ya que no pudieron ingresar al estadio y se quedaron con las entradas en mano. Sumado a una serie de sucesos desafortunados como agresiones físicas, discriminaciones y maltratos.
Esta hincha relató que fueron cerca de 500 los que se quedaron afuera, pero que ya el problema comenzó en el control de Jocolí, cuando un operativo policial esperaba a las combis para acompañarlas hasta al estadio, pero a una velocidad de 45km/h, por lo que llegaron cuando empezaba el segundo tiempo. Luego de pasar varios vallados y cuando estaban ya en el último control, la Policía les decía quién pasaba y quién no, en un gesto total de discriminación. Por ello varios se fueron y en ese intento por salir de Mendoza, varias combis chocaron entre sí por la desesperación.

