Francia jugará con la Argentina la final del Mundial de Qatar al vencer a Marruecos en semifinales, este miércoles, lo que desató festejos en las calles de todo el país, que se llenaron de automovilistas y gente de a pie que salió a celebrar. Pero poco después estallaron incidentes en varias ciudades, como los del sábado pasado luego del triunfo de Marruecos contra Portugal, que obligaron a las fuerzas del orden a arrojar gases lacrimógenos. Los Blues se clasificaron para el último partido de la competición, el domingo, donde defenderán el título ganada en Rusia en 2018.
En París, los festejos se concentraron particularmente en los Campos Elíseos. Miles de personas se congregaron en la tradicional avenida para celebrar la clasificación, en medio de un importante dispositivo de seguridad. La policía temía desbordes como los ocurridos el sábado por la noche luego del triunfo de Marruecos sobre Portugal.
Los videos tomados por los transeúntes muestran choques entre los manifestantes que obligaron a la policía a disparar gases lacrimógenos para dispersar a algunos manifestantes violentos.
En Montpellier, un adolescente de 14 años murió después de ser atropellado violentamente por un automóvil después del partido, según anunció la prefectura de Hérault. Tal como indicaron, el menor fue trasladado al hospital con absoluta urgencia, pero murió poco después de su tratamiento médico.
Se inició una investigación que dio con el auto involucrado, el cual fue puesto en suspensión de pagos. No obstante, el conductor se encuentra prófugo y está siendo buscado por la policía.
En las impactantes imágenes se ve cómo un auto blanco atropella a varias personas y luego se da a la fuga. Aunque los presentes intentaron detenerlo, fue en vano.
El presidente del Consejo Francés de la Fe Musulmana, Mohammed Moussaoui, condenó en redes sociales la muerte del menor y pidió que se haga “todo lo posible para arrestar al autor de este crimen atroz”.
Y añadió: “Un automovilista atropelló a seguidores marroquíes en Montpellier, dejando a un niño entre la vida y la muerte. Nuestras oraciones por él y nuestro apoyo a sus seres queridos”.
También hubo incidentes en las calles de París, cerca del Arco del Triunfo.
Los disturbios empañaron unos festejos que habían comenzado con entusiasmo y tranquilidad.
“On est en finale, on est en finale!” (”¡Estamos en la final, estamos en la final!”), centenares de seguidores entonaban este cántico tradicional del fútbol francés, reunidos pese al frío reinante en la célebre avenida parisina, mientras los autos que descendían por los Campos Elíseos, hacían sonar sus cláxones.

