Su miopía se agigantó en poco tiempo y hubo que tomar la decisión. El martes próximo, a las 10, Jorge Eduardo Chica pasará por el quirófano del conocido oftalmólogo mendocino Roberto Zaldívar para recuperar su visión y corregir ese problema. Se perderá al menos 20 días de trabajo del plantel de Sportivo que ya está en plena pretemporada pero el Coqui sabe que con dedicación y trabajo recuperará ese tiempo perdido. Pero antes está lo otro: curar la heridas. Es que el final de la temporada que pasó dejó muchos interrogantes sin respuestas para Chica y ese dolor aún está presente. Por eso, si bien hoy la prioridad para seguir jugando al fútbol la tiene Sportivo Desamparados, Coqui siente que primero tiene que terminar de aclarar ese ciclo para después ver qué pasa y como termina esta historia.

"A los 29 años, jugar sigue siendo una debilidad para mi, pero para ver si continúo hay que evaluar muchas cosas. Lo primero hoy es mi salud. Corregir el problema de la miopía y ver cómo queda todo. Después, está lo otro. Todo lo feo que pasó y que hizo que la temporada pasada se desgastaran muchas cosas en mi relación con Desamparados. Uno fue referente en una campaña en la que sobraron problemas y siempre trató de atemperar las cosas. Por eso me dolieron cómo se manejaron situaciones en el final, sobretodo. Yo exploté contra Cipolletti y quería ver quien era quien en el club. No me cerraron las explicaciones y ese es un dolor que todavía tengo. Pero también está lo demás y el cariño que le tomé a Sportivo, a su gente. Eso me invita a seguir", explicó el volante.

Otro de los temas que está en contrapeso para Chica es su actividad laboral que le demanda más tiempo cada día: "Con este problema de la Gripe A, tuvimos que redoblar todo nuestro trabajo. La relación con el gobierno es muy buena y mi empresa es hoy uno de los proveedores principales de insumos médicos. Eso demanda tiempo, responsabilidad y dedicación. En esto de seguir o no en el fútbol, también cuenta y se que también tendré que tomar una decisión en este tema".

Pero claro, el tema recurrente con Chica es el fútbol y Sportivo Desamparados. Su nivel futbolístico no fue el que pretendía en el final de la temporada y la autocrítica del Coqui es feroz: "Reconozco que no mostré lo mismo en la parte final del torneo. Muchos me hablaron de mi imprecisión con la pelota en varios partidos y para mi la explicación está en que por ser uno de los más grandes, me extralimitaba en mis funciones dentro del equipo. Mi indicación era recuperar y tocar pero en mi afán de ir al frente, de buscar el partido, intentaba hacer otras cosas. Ese fue mi error y lo admito. Pero hay que ver cómo nos costó ganar los partidos para clasificar. No teníamos gol, todo era muy complicado y eso genera ansiedad cuando hay que ganar o ganar como para en Sportivo".

Haciendo futurismo, el Coqui fue clarito: "Yo siempre le di la prioridad a Desamparados pero quiero terminar de cerrar algunas heridas que están todavía abiertas. Ese desgaste se siente y mucha gente no sabe todo lo que uno hizo por el equipo, además de jugar. Hoy tengo que replantarme todo".