"Fuiste y serás el más grande. Estarás siempre en el corazón de los Bohemios". Con esa frase, escrita en los portones del viejo estadio del Sportivo Peñarol, en la calle Chile, donde el Beto derrochó magia con su pegada inconfundible y transitar cansino, lo despidieron, luego de su deceso del sábado, después de su lucha contra un cáncer de colon, que se complicó producto de su diabetes.
Personalidades del fútbol sanjuanino (Lucho Vargas, Pepe Guidet, Jorge Guevara, Humberto Gómez, Mario Agüero, Juan Carlos Soto, Hugo Moreno, Roberto Narciso Mallea, Alejandro Brizuela, Miguel Costa, entre otros) le dieron ayer el último adiós al gran Beto, ese que con su bajo perfil y grandeza dentro de una cancha marcó un hito en el fútbol sanjuanino en las décadas del ’70 y ’80.
El mismo que no pudo sortear su última gambeta, pero que no estuvo solo, porque ayer, sus compañeros, rivales, dirigentes, jugadores actuales e hinchas de Peñarol, le dijeron un ‘hasta siempre Beto’.
El cortejo fúnebre salió de la sala velatoria, donde más de 200 personas aplaudieron y acompañaron al féretro con el ‘Cabezón’. Pero la emoción mayor cayó cuando se detuvo en el club Peñarol. Ahí, más de un centenar de emociones con flores en mano y lágrimas en sus mejillas, le entonaron un pequeño canto, ese que siempre lo identifico dentro de una cancha: "Y toque, y toque, y toque Beto, toque…". Pero no fue la única, porque "el Beto no se va…" y "Dale Beto…", se entremezclaron con los fuegos artificiales, con los que el club donde se formó, fue campeón y director técnico, lo despidió.
"Gracias por los goles, esto es gloria, esto es el Beto", dijo un hincha mirando el ataúd y señalando la cancha bohemia.
El sábado cerró los ojos y ayer tuvo el adiós de todos aquellos que lo idolatran e hicieron fuerza durante meses para su recuperación. Los mismos que le dieron un… hasta siempre Beto.

