Se los nota tranquilos. Lejos de los nervios que fácilmente podrían hacerse notar en la previa de jugar una final por un ascenso, los tres están ilusionados. Y no es para menos. Ellos lo viven de otra forma que el resto y solo piensan en cumplir su sueño. Se trata de Luis Argumosa, Nicolás Córdoba y Sergio Gálvez, tres jugadores surgidos en las inferiores de Desamparados que irán de arranque en la revancha de la final ante Agropecuario que se disputará mañana en Puyuta.

Para los tres será la primer final vistiendo la camiseta del club que los vio nacer y por eso la ansiedad de quedar para siempre en la historia del club, es el gran objetivo dentro de unas horas. “No estoy nervioso, más bien ansioso. Estamos a un paso de cumplir el objetivo y dependemos de nosotros. Si bien hemos salido campeones varias veces en las Inferiores, esto es otra cosa”, contó “Lucho” Argumosa, quien se roba los aplausos cada vez que desborda por el carril derecho. El defensor de 21 años, hizo Escuelita de Fútbol en Colón y las Inferiores en Sportivo (en la categoría ’94), dice que vivió tantas cosas en el Puyutano que se le metió en la piel. Argumosa, como el resto, agradeció la confianza del entrenador, es que Lucho tuvo la difícil misión de reemplazar a Mario Rebeco cuando el mendocino se cortó los ligamentos en la 3ra fecha.

“Soñamos con conseguir el ascenso, ojalá que nos salgan las cosas como pensamos y que el domingo estemos festejando”, señaló Nico Córdoba, el lateral izquierdo que llegó al club a los 16 años y no paró jamás, debutando de arranque en la revancha ante Huracán. El “Bolsa” -como lo tildan sus amigos- ganó varios campeonatos jugando al futsal para Gloria Sanjuanina y reconoció que ascender con Sportivo sería el sueño máximo. “Todos saben lo que representa Sportivo para nosotros que somos del club. Si se da sería lo máximo”, contó el zurdo.

En cambio para Gálvez, de ganarle al Sojero éste sería su segundo ascenso después de haber ganado con Villa Obrera el Torneo del Interior hace unos años. Aunque para el “Checho” éste será especial: “Sportivo es mi casa, el que me dio la chance de estar donde estoy. Tanto yo como los chicos, hemos alcanzado cierta madurez y eso es importante a la hora de jugar la final”, señaló quien junto a Valori, son los baluartes en el mediocampo.

Ellos representan al resto que provienen de las inferiores y que estarán en el banco esperando su hora para ingresar y responder como lo vienen haciendo.

Los pibes de “la cantera”, mañana pondrán ese “plus” que solo ellos saben por ser de la casa. Hambre de gloria les sobra.