Finalmente, habrá superclásico copero. Boca y River eliminaron a Cerro Porteño y a Estudiantes, respectivamente, y clasificaron a las semifinales de la Copa Sudamericana, donde volverán las caras en un certamen internacional después de 10 años, desde aquel recordado partido en el Monumental en el que Boca salió victorioso en el 2004. El primer encuentro se disputará dentro de dos semanas en La Bombonera y siete días más tarde, será la revancha en el Monumental.
En cuanto a los partidos de cada uno de anoche, Boca Juniors pisó fuerte en Asunción, goleó 4-1 a Cerro Porteño, cerró la serie 5-1, y se clasificó sin problemas.
Jonathan Calleri, Andrés Chávez, en dos oportunidades, y Emmanuel Gigliotti anotaron los goles del equipo argentino. El español Daniel Güiza había puesto el empate parcial en la primera etapa.
Boca salió a la cancha con mucha confianza y soltura ante el dubitativo anfitrión, que le facilitó mucho el partido de vuelta.
El cuadro de la Ribera tuvo varias ocasiones de gol en el primer tramo, de las cuales sólo capitalizó una, lo que luego traería complicaciones, pero bien pudo haber sentenciado la llave de entrada.
De hecho, a los tres minutos de juego, Chávez quedó cara a cara con el arquero y malogró una chance inmejorable disparando a quemarropa, casi a ciegas, teniendo tiempo y espacio para elegir.
Así y todo, era tal la superioridad de Boca en ese pasaje, que la situación se repitió enseguida, a los 9 minutos, cuando se vio favorecido por un rebote y, ante el achique de Diego Barreto, asistió a Calleri. El desorden de los guaraníes y el rápido estiramiento de la diferencia permitían fantasear que el resto sería fácil.
Sin embargo, Boca no actuaba en consecuencia, porque no definía el trámite y empezaba a bajar la intensidad pese a tener el monopolio del balón, así como espacio para aprovecharlo. Calleri pudo haberlo liquidado a los 21, tras un pase de César Meli, pero tiró nada más que cerca del ángulo izquierdo.
El calor era riguroso sobre el campo de juego, Boca se distrajo, perdió la pelota y en un momento de zozobra, Mauricio Sperduti se escapó por la derecha. El centro bajo llegó al área y a la altura del primer palo, Güiza anticipó a todos para empujarla a la red, complicando los planes de Rodolfo Arruabarrena y compañía.
En vista de la baja presión que ejercía el mediocampo boquense, Leonardo Astrada buscó profundidad por las bandas con los cambios de cara al segundo tiempo.
El complemento fue luchado más que jugado, porque Boca se retrasó para defender la ventaja y el local avanzaba con bravura, pero sin ideas. Agustín Orion controló poco después de la reanudación un tiro de media vuelta del ingresado Rodolfo Gamarra y no tuvo mucho trabajo más, ya que el principal argumento en su contra fueron los estériles tiros libres de Jonathan Fabbro.
La estrategia empleada por Arruabarrena resultó ser la adecuada, además, porque les dio la frescura que necesitaban los delanteros del azul y oro para volver a lastimar de contragolpe.
A los 22, Fernando Gago condujo una replica por la izquierda y con un pase magistral habilitó a Chávez, quien la acomodó junto al palo izquierdo. Fue lo último que pudo soportar Cerro Porteño, que inmediatamente se desmoronó, entregándose a la derrota. Y fue por eso que recibieron tanto más.
En una de sus primeras intervenciones, Gigliotti gambeteó al arquero y a los 28, realizó el 3-1 con el arco libre para desatar la euforia de los hinchas ‘Xeneizes‘.
Chávez convirtió otro gol de contraataque, a los 40, y dos minutos más tarde, Meli sacudió el travesaño con un disparo desde fuera del área, pero la parcialidad boquense ya esperaba ansiosa por River Plate, con el anhelo de dar otro paso más hacia su sueño continental.
Precisamente el Millonario tuvo una noche complicada frente a Estudiantes, porque empezó ganando, después estuvo en desventaja, y en una ráfaga se terminó imponiendo 3-2 en el Monumental para clasificar a las semifinales de la Copa Sudamericana, en la que se encontrará con Boca Juniors, su clásico rival.
El colombiano Teófilo Gutiérrez, el uruguayo Rodrigo Mora y Ramiro Funes Mori marcaron los tantos de River, que cerró su serie ante Estudiantes 5-3, estiró su invicto a 30 partidos y comenzará su serie con Boca el próximo jueves 20 de noviembre, en La Bombonera.
Por su parte, Estudiantes, con una reacción del uruguayo Diego Vera y Guido Carrillo, de penal, no pudo sostener la ventaja y quedó eliminado, posibilitando la clasificación de Boca a la Copa Libertadores 2015.
River encontró tranquilidad desde el primer minuto de juego porque más allá de la ventaja sacada en el partido de ida se puso arriba en el marcador en tan solo 45 segundos de juego. El equipo de Marcelo Gallardo salió a presionar en campo rival, Leonardo Pisculichi se la llevó por delante, y Ariel Rojas habilitó a Gutiérrez entre los centrales platenses, y el colombiano sin titubear puso el 1-0 con un remate bajo.
Luego, el dueño de casa mostró dos facetas: una en ofensiva y otra en defensa, porque pudo estirar la diferencia, pero también pasó zozobras en su última línea con varios huecos que dejaron sus defensores, aunque la figura del arquero Marcelo Barovero cobró vital relevancia tapando jugadas clave.
A los 13 minutos, Carlos Auzqui mandó un centro pasado, el uruguayo Matías Aguirregaray remató de sobrepique y Barovero salvó con el pie. Cinco más tarde, Auzqui encontró a Vera, quien devolvió la pared y el volante terminó rematando desviado casi frente a Barovero.
El arquero de River tuvo otra intervención a los 26, y más tarde a los 35, pero no pudo sostener un cabezazo de Vera, a los 41. Auzqui hizo un buena jugada sobre la derecha, aprovechó la escalada de Aguirregaray, amagando un pase hacia él, y envió un centro pasado a la cabeza de Vera, quien sin marca conectó de cabeza y puso el 1-1.
River tuvo momentos de buen juego en el primer capítulo, pero le costó encontrar la puntada final, más allá del gol de Gutiérrez, para liquidar la serie. En el inicio del complemento, y después de un lateral desde la izquierda, Barovero se lució nuevamente enviando al córner un cabezazo a quemarropa de Auzqui.
Después, Barovero le cometió un claro penal a Vera, Carrillo se hizo cargo y puso el balón al lado del poste derecho para establecer el 2-1 parcial. Estudiantes intentó presionar para anotar un gol más, pero poco a poco River fue tomando las riendas del encuentro y de pelota parada lo dio vuelta en tres minutos.
A los 15, Pisculichi mandó un córner desde la derecha, que anticipó Mora en el primer palo para el 2-2 tranquilizador. Tres más tarde, con otro balón detenido, Funes Mori cabeceó un centro de Pisculichi y los ‘Millonarios‘ pasaron al frente 3-2.
La visita sintió el impacto y el entrenador Mauricio Pellegrino arriesgó con los cambios, aunque River se las ingenió para terminar de cerrar la llave.
Los dueños de casa tuvieron un par de ocasiones para ampliar la ventaja. Primero, a los 27, el arquero Hilario Navarro se lo sacó a Mora, y después, a los 33, Augusto Solari elevó su remate.

