Por la escuela futbolística de ambos, el partido pintaba como para que fuera un digno cierre de la jornada sabatina, la de adelanto de la nueva fecha del torneo de AFA. Pero Lanús y Estudiantes parece que se pusieron de acuerdo en que aquello de sus escuelas fuese sólo un ideal. Porque se repartieron errores -y pocas virtudes- y terminaron un partido ciertamente tedioso que tuvo un tablero lógico: 0 a 0.
Es cierto que los dos tuvieron chances -aunque esporádicas- a lo largo del partido pero fue ahí cuando aparecieron los arqueros, en rigor los mejores jugadores de la cancha. Igual, los delanteros nunca fueron bien abastecidos y si bien lucharon siempre, jamás se las vieron cara a cara con los arqueros.
Los que tuvieron más oportunidades fueron los volantes, pero la mala puntería en unos casos y la mala suerte en otros incidieron para que no marcaran. Por ejemplo, un balazo del pibe Maximiliano Lugo, de Lanús, ya en el complemento se estrelló en el travesaño, cuando el arquero Albil ya no tenía chance de llegar. O el remate de González, de Estudiantes, que había sido habilitado de manera notable por Bosselli, que el otro arquero -Marchesín- contuvo con las piernas cuando el gol del Pincha era inminente.
En síntesis, Granates y Pinchas carecieron de la pólvora para marcar y por eso redondearon un marcador que le quedó bien al flojo partido.

