San Juan, 7 de agosto.- Cumplió su sueño y estuvo muy cerca de su objetivo. Porque a pesar de no haberse subido al podio, dejó todo y terminó la carrera. Siempre buscó ganar y en declaraciones anteriores expresó que quería llegar entre los 30 mejores. Y estuvo a un paso, porque finalizó en el puesto 38 de una competencia extremadamente dura como es el triatlón olímpico.
Gonzalo Tellechea no defraudó, estuvo a la altura de las circunstancias y dejó a San Juan y a Argentina bien posicionado a nivel mundial, más que nada en el orden latinoamericano, ya que quedó segundo detrás del mexicano Crisanto Grajales. La participación del sanjuanino fue histórica. Porque hace un año nadie imaginaba que iba a lograr tremendo logro, como lo es competir en un Juego Olímpico y convertirse en el tercer triatleta en representar al país (antes lo hicieron el cordobés Oscar Galíndez en Sydney 2000 y la bonaerense Nancy Álvarez en Atenas 2004). Es más, su meta siempre fue llegar a la cita de Río de Janeiro 2016.
El sanjuanino arrancó un poco atrasado en natación, sin embargo fue mejorando puestos con el correr de los metros. Salió en uno de los últimos pelotones, en el puesto 55. De inmediato se calzó el casco y tomó la bici, intentando recuperar los puestos perdidos. Y lo consiguió, porque pedaleando ascendió más de 10 ubicaciones.
Fueron cuatro largas vueltas al circuito de Hyde Park en bicicleta, para luego comenzar su aventura en pedetrismo, recorriendo los hermosos paisajes de Londres. En esa prueba, uno de sus fuertes, el sanjuanino avanzó varios lugares y llegó a estar en el puesto 28 a falta de una vuelta. Pero fue penalizado por desmontar tarde la bicicleta, se retrasó y en el último tramo se ubicó entre los últimos pelotones. Sin embargo, no se relajó y cumplió finalizando la carrera, a 4m. 42seg. del ganador Alistair Brownlee, y en el puesto 38, lo que significó un avance de 17 puestos luego de la performance en natación.
Fue un hecho histórico para San Juan y también para el país que Gonzalo Tellechea haya participado en, como muchos dicen, la prueba más exigente de los Juegos Olímpicos. El sanjuanino, de 27 años, no desentonó y fue un verdadero gladiador que batalló y batalló en la elite del triatlón mundial, demostrando que todavía tiene mucho por recorrer y que lo de hoy fue una grata experiencia de cara a la que puede ser su segunda participación en una cita ecuménica, en Río de Janeiro 2016.
