Paupérrima actuación del juez del partido Ariel González. No sólo por su forma de dirigir, dudando demasiado, sino que en el desarrollo del partido terminó cometiendo errores muy groseros. Cronológicamente, es inexplicable la amarilla que le sacó a Mariano Torresi por simular una falta cuando apenas iban 5´ de juego. Luego, en el nacimiento del primer gol sanjuanino, no vio una mano flagrante de Penco. Más tarde, en el complemento, la decisión de cobrarle penal a Sánchez cuando había sacado limpia la pelota, fue terrible. Un paso por Concepción que no quedará para el recuerdo.