Una entrega enorme, para aplaudir de pie. Un corazón de hierro para aguantar con el alma viva hasta el final. Así Unión con un gol de Morales se aferró a un triunfo, que lo mete en la conversación. Con un jugador de más, sufrió, pero se defendió con uñas y dientes. San Martín con uno menos lo arrinconó. Lo puso en aprietos. Es más el Verdinegro sobre el final fue más, que el Azul, pero no pudo sacarse las ganas. Por eso Unión venció 1-0 a San Martín y quedó tercero.

Ninguno salió a especular. Ambos comenzaron presionando por todos lados. Unión de la mano de Verón marcó la diferencia. San Martín estaba muy impreciso, pero en los botines de Díaz tuvo la más clara, la pelota besó el palo. Y sobre la hora de tanto ir el Azul encontró el gol. Verón (la figura de la cancha) robó una pelota, asistió a Gerardo Morales y el pibe la mandó a guardar, 1-0.

En el segundo tiempo San Martín mostró mayor resto físico y ambición. Pero luego todo se complicó con la expulsión de Narváez. Pero la situación pareció tocar fondo para San Martín, cuando Gómez vio la roja junto a Alcaraz (Unión) por agresión mutua. Ahí apareció el orgullo de San Martín, que fue para delante sin importar las consecuencias, pero se topó una y otra vez con la dura defensa Azul, que sacó todo. Es más Unión podría haber ganado más tranquilo, pero Marín tuvo un partido para el olvido. Sobre la hora San Martín siguió buscando y casi acierta, cuando Agüero estrelló un remate forzado en el palo.