Es un goleador con clase. Aparece en los momentos justos y en los lugares precisos para convertir. Como lo exige el manual de goleadores. Muchos en la platea del Serpentario se animan a compararlo con otros delanteros que supo tener Desamparados como los "Parisi", los "Badaracco" o los "Larrondo", sobre todo por su forma de jugar y la potencia en cada uno de sus remates. Lo cierto es que hace mucho tiempo que Desamparados no encontraba un delantero goleador como hoy lo tiene en Santiago Davio, el delantero de Desamparados que con sus dos goles el domingo en Puyuta le dio el triunfo y la clasificación al Víbora en el Federal "B" y al que DIARIO DE CUYO eligió como "El personaje del finde".

El oriundo en Capilla del Señor -un pueblo ubicado a 82 kilómetros al noreste de Capital Federal-, comenzó desde muy chico en el fútbol. Esa pequeña ciudad, donde habitan poco más de 10 mil habitantes, lo vio crecer en la Escuelita de fútbol que lo cobijó en sus inicios. Ya con 12 años armó los bolsos y partió a la gran ciudad a buscar lugar en las Inferiores de Boca Juniors, allí quedó pero su aventura siguió y dos años después emigró a San Lorenzo de Almagro. De Boedo partió cuando tenía 16 años para llegar a Villa Dálmine donde debutó en la Primera con 17 años.

Su historia quizás sea distinta a de cualquier futbolista. Es que "Santi" como todos lo nombran en Puyuta, siempre fue delantero y no probó nunca en otras posiciones. Esa convicción en su puesto en la cancha lo llevó a ser goleador en cada club de ascenso donde jugó, además de convertir con las camisetas que vistió en Guatemala, Venezuela o en El Salvador, su paso por Centroamérica previo a su llegada a San Juan.

La provincia y sobre todo Puyuta, lo recibieron con los brazos abiertos. Al principio le costó entrar en el difícil paladar del hincha puyutano, pero con sus goles fue metiendoselos en el bolsillo partido a partido. Como sucedió el domingo, cuando Atenas le hacía las cosas difíciles a Sportivo y apareció él. Primero a los 4′ del complemento, después a los 25′ para aumentar diferencias y darle la costosa clasificación a Desamparados. Por eso su llanto del final. Por eso, el desahogo de saber que el primer objetivo estaba logrado. "Pasamos por momentos muy duros, pero esas críticas nos hicieron más fuerte. Siempre estuvimos convencidos que podíamos revertir la situación", contó. Y sí, porque Sportivo pasó de una mala primera ronda donde las cosas no salieron a una enorme remontada en la segunda que lo llevó a meterse en la próxima fase.

La experiencia de Davio juega un papel fundamental. Quiere estar siempre. Al igual que el resto del plantel sufrió en los últimos partidos el agotamiento propio por la exigencia del torneo. Ni siquiera la luxación de su dedo anular derecho que impresionó a todos en el encuentro ante Peñarol lo hizo quedarse afuera del equipo.

El delantero sabe que no han ganado nada pero se anima a mucho más. "Estamos felices por haber dado el primer paso. Desamparados es un club grandísimo que después de los golpes que tuvo en los últimos años nunca había podido avanzar de fase en los torneos, por suerte nosotros pudimos lograrlo. Ahora vamos por todo", aclaró. Así es Davio, un delantero que llegó a San Juan en silencio, pero con sus goles ya comenzó a ganarse Puyuta.