Era la revancha de aquel partido que La Ñata le había ganado a la Selección Sanjuanina en Mar del Plata el mes pasado. Lejos de tratarse de un choque más de dos equipos de futsal, lo llamativo volvió a ser que en La Ñata jugó el gobernador de Buenos Aires, Daniel Scioli, y en el combinado local, el vicegobernador de San Juan, Sergio Uñac. Y el espectáculo se potenció todavía más por un fin concreto: Ayudar a los damnificados por las recientes lluvias que azotaron el territorio sanjuanino.
Y la ecuación salió redondita. Porque en el piso del estadio “Aldo Cantoni” salió un partido entretenido (ganó 7-4 La Ñata), con buena participación de los mandatarios (inclusive Scioli marcó un gol), seguido por casi 3.000 personas pero, por sobre todo, con una gran cantidad de elementos donados (se llenaron tres camiones entre elementos entregados por los sanjuaninos y el gobernador bonaerense aportó otros tres más). Entonces, quedó una lectura ineludible: Ganó la solidaridad.
El partido se demoró media hora, pero fue lógico porque todo el mundo buscó una foto con Daniel Scioli y, encima, las distinciones estuvieron al orden del día. La organización de la Fundación Tuxi resultó excelente. Seguridad, orden y espectáculo fueron movidos con total seriedad. El alma mater y presidente de la Fundación, Jorge “Coqui” Chica, se vio desbordado de alegría tras cerrar “una verdadera fiesta deportiva con fines benéficos que disfrutó la gente”, como dijo.
A Scioli y Uñac también se los vio felices, y cansados especialmente, porque “es difícil aguantar el ritmo de éstos chicos…”, como aclaró el vice sanjuanino. Igual, ambos políticos se insertaron de muy buena forma en los equipos. Esta vez el bonaerense se despachó con un gol (el segundo de La Ñata), mientras Uñac no pudo convertir (en Mar del Plata había sido al revés). Aunque Scioli ganó los dos partidos.
Ayer, además del partido, el espectáculo tuvo otros atractivos bien simpáticos. Por ejemplo, la entrega de camisetas al público, los sorteos de elementos deportivos y, como estaba cantado, otra soberbia actuación de Fiorella, la “Chica de las Payanitas”, que deleitó al público con sus habilidades, y además hizo participar a los sanjuaninos.
El partido
Estaba cantado que La Ñata no le regalaría ni “un corner” a la Selección Sanjuanina. Y así salió nomás. Porque el equipo bonaerense mostró todos sus atributos y, afirmados en la calidad de su capitán Ismael Maldonado y la seguridad de su arquero Lucas Algañaraz, llevó siempre la delantera en el tablero. Es más, en algún momento el corazón y la garra local equilibraron el partido, por eso estuvieron con la diferencia de apenas un gol (4-5). Pero el equipo visitante no perdonó e hizo gala de su velocidad en el contragolpe. Por eso es que cerró la cuenta en un 7-4 expresivo de lo que había sucedido en la cancha.
La Selección Sanjuanina no alcanzó el rendimiento que tuvo en Mar del Plata. la Ñata. en cambio, se mostró tal cual es: Un gran equipo que cuenta con figuras nacionales en la actividad.
En síntesis, un gran espectáculo, con buen fútbol y un ganador absoluto: La solidaridad.

