El seleccionado de Argentina derrotó ayer a su par de Bosnia por 2 a 1 en el mítico estadio Maracaná de Río de Janeiro, pero dejó dudas desde lo futbolístico, principalmente en el primer tiempo, en el debut en el Grupo F del Mundial Brasil 2014.

Los goles del equipo que dirige Alejandro Sabella los marcaron el defensor bosnio Sead Kolasinac en contra y el astro rosarino Lionel Messi; mientras que Vedad Ibisevic descontó para los bosnios.

Argentina, con el 5-3-2, salió a buscar el partido desde el inicio y a los 2′ se puso en ventaja con el gol en contra de Kolasinac. Pero a partir de ese momento se replegó, cedió la pelota, intentó contraatacar sin éxito y padeció los centros aéreos de Bosnia, que con un 4-2-3-1, complicó mucho a una defensa que lució endeble.

En síntesis, ponerse en ventaja lo favoreció en el marcador y lo perjudicó en lo futbolístico, porque el seleccionado no tuvo una idea de juego ante un rival que debutó en un Mundial.

El esquema que dispuso Sabella, controversial por cierto pero que lo había utilizado con éxito ante este adversario en un amistoso en noviembre de 2013, no cumplió ninguna de las dos premisas que se fijó el propio entrenador: la línea de cinco en el fondo defendió mal y atacó aún peor.

Mucho tuvo que ver que Bosnia, con sus propias limitaciones futbolísticas, se adueñó de la pelota y, cuando la tuvo, apeló a los centros sistemáticos para abastecer a su goleador y estrella, Edin Dzeko, quien no contó con chances de gol. Apenas una proyección de Izet Hajrovic y un cabezazo de Senad Lulic fueron las dos ocasiones de riesgo que tuvieron los bosnios.

Es que también incidió en el juego que Angel Di María, por la izquierda, y Messi, por la derecha, los generadores de juego del conjunto nacional, se desentendieron justamente del juego.

Sabella, en el entretiempo, se dio cuenta que el plan de juego utilizado en la primera etapa fracasó y entonces volvió al clásico 4-3-3, con los ingresos de Gonzalo Higuaín por Maximiliano Rodríguez y de Fernando Gago por Hugo Campagnaro.

Y esas variantes -más un cambio de actitud de los jugadores- renovaron al equipo. Argentina marcó mejor, recuperó la pelota y ganó en precisión en ataque. Así, a los 20′, Messi puso el 2-0, después de una combinación con Higuaín y una exquisita definición al palo derecho. Tras ese tanto se vio lo mejor del equipo nacional, pero en su mejor momento llegó el descuento de Ibisevic, a los 39′. Más allá de eso, Argentina mantuvo la calma y debutó con un justo triunfo en Brasil 2014.

El más rápido

El seleccionado argentino se convirtió en el equipo más rápido en llegar al gol en el Mundial Brasil 2014, con el tanto en contra del bosnio Sead Kolasinac en el partido que abre el Grupo F del Mundial Brasil 2014.

La conquista del conjunto que dirige Alejandro Sabella llegó a los 2 minutos 15 segundos, después de un tiro libre desde la izquierda ejecutado por Lionel Messi, que peinó Marcos Rojo, dio en Kolasinac e ingresó en el arco.

De esta forma, el tanto argentino superó en la estadística al del colombiano Pablo Armero, que el sábado abrió el marcador a los 4 minutos en el triunfo de su selección sobre Grecia 3-0.

Además, el gol fue el primero en contra de un rival de Argentina en la historia de los Mundiales.

Pese a la celeridad de la anotación, Argentina marcó su gol más rápido en la historia de los Mundiales, veinte años atrás, en Estados Unidos 1994.

En aquella ocasión, Gabriel Batistuta marcó a los 2 minutos para el equipo de Alfio Basile ante Grecia (4-0), en el estadio Foxborough de la ciudad de Boston.

El uno a uno de Argentina

SERGIO ROMERO. Fue de lo mejor del equipo. Le sacó, en el primer tiempo, un cabezazo muy complicado a Senad Lulic, después de un córner, tirándose abajo, a su izquierda. Estuvo seguro durante todo el partido, pero falló en la salida del gol de Vedad Ibisevic y la pelota se le coló entre las piernas.

PABLO ZABALETA. Estuvo certero en la marca. Fue el defensor con mayor libertad para atacar, pero no gravitó cuando se proyectó.

EZEQUIEL GARAY. Correcto en la marca, su voz de mando mantuvo el orden defensivo, controló a la figura de conjunto bosnio, Edin Dzeko, y resolvió bien el juego aéreo, el arma más utilizada en ofensiva por el equipo que dirige Safet Susic.

FEDERICO FERNANDEZ. Ayudó a Garay a controlar a Dzeko, pero se le escapó Ibisevic en el gol bosnio. Más allá de ese error, no tuvo mayores complicaciones en su tarea.

HUGO CAMPAGNARO. Su labor fue la más floja de los tres centrales, sin tener tampoco una mala actuación. Fue reemplazado en el entretiempo cuando el DT Alejandro Sabella, decidió la entrada de un mediocampista por un defensor y jugar con 4-3-3.

MARCOS ROJO. Por su punta, la izquierda, atacó más Bosnia y desde ese sector llegaron la mayoría de los centros del conjunto europeo. No estuvo certero en la marca y las oportunidades en que se proyectó no gravitó.

JAVIER MASCHERANO. Estuvo impreciso como salida del equipo, perdió pelotas en el mediocampo y no tuvo conexión con los jugadores ofensivos. En la marca estuvo sobrio y cubrió sin problemas a los jugadores creativos rivales, Zvjezda Misimovic y Miralem Pjanic.

ANGEL DI MARIA. Su actuación fue similar a la de Messi. Tuvo una pobre labor en el primer tiempo y luego tuvo esbozos del mediocampista desequilibrante del Real Madrid en la parte complementaria.

MAXI RODRIGUEZ. Ayudó a Mascherano a controlar al mediocampo bosnio pero no ayudo en ofensiva, estuvo impreciso y no se conectó con los delanteros. Fue reemplazado por Gonzalo Higuaín en el entretiempo.

LIONEL MESSI. Estuvo apagado en el primer tiempo, sumamente impreciso, con poca reacción y falto de compañía, probablemente afectado por el sistema táctico que utilizó Sabella en el primer tiempo. En la segunda parte, con Gago e Higuaín en campo, tuvo más variantes, se soltó y anotó un golazo después de una diagonal de derecha a izquierda, en la que dejó en el camino a tres defensores rivales, definió de zurda y metió la pelota al lado del palo.

SERGIO AGÜERO. Fue más ímpetu y entusiasmo que desequilibrio. No tuvo jugadas de peligro y nunca fue opción de pase para Messi. Perdió siempre con los defensores rivales.
GONZALO HIGUAÍN. Su entrada le dio mayor aire al equipo.

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FERNANDO GAGO. Fue el motor del repunte argentino en el segundo tiempo, se convirtió en opción de primer pase para Messi y demás. Diseñó unos muy buenos 45 minutos y pide pista claramente para ser titular en los próximos compromisos.

LUCAS BIGLIA. Jugó apenas cuatro minutos. Reemplazó a Agüero. Muy poco como para calificarlo.