Es bueno el presente de San Martín. Eso nadie lo puede negar. Ni siquiera los escépticos eternos. El equipo sanjuanino está en el nutrido grupo de escoltas del único líder Agropecuario. A sólo cuatro puntos del conjunto de Carlos Casares. Y el torneo de la Primera Nacional ya está en la segunda ronda. Es cierto que todavía falta bastante para la definición pero se va estirando la brecha entre los que lucharán hasta el final por ese privilegiado lugar en la final que determinará el primer ascenso o ese otro puesto en el Reducido entre los que definirán el segundo ascenso. Y el Verdinegro está afirmándose en ese grupo, que es toda una ilusión.
Está claro que los dirigidos por César Monasterio han vuelto con esa aureola de imbatibles en casa. Es que ese privilegio ya lo había casi perdido el equipo del Pueblo Viejo y con Monasterio parece haberlo recuperado por completo. Tanto que los que vienen se paran como para defender, respetando con todas las letras a los verdinegros. Es más, de no haber padecido ese empate ante Alvarado cuando caía el telón del partido, hoy San Martín tendría dos puntos más. Sería el único escolta y estaría a sólo dos unidades del puntero.

Pero eso es pensar de más en lo ya sucedido. Terminó empatando y punto. Como otras tres veces ahí en el "Hilario Sánchez". El escenario donde ganó en seis presentaciones y perdió en sólo una: ante Gimnasia de Mendoza. En el amanecer del Campeonato. Cuando ni siquiera Monasterio estaba al mando del equipo.
Por suerte la historia cambió y hoy por hoy el Verdinegro es prácticamente invulnerable jugando de local. En donde tiene que ajustar las tuercas es cuando le toca jugar como visitante. Si rescata alguna que otra victoria y suma dos o tres empates en esa condición sin dudas estará ingresando en el Reducido. Si cosecha más puntos todavía, alimentará las ilusiones del pueblo verdinegro de llegar a la final.
San Martín es conocedor de su potencial pero también de sus limitaciones. Está claro que tienen que luchar con equipos con presupuestos muy por encima del suyo, algo difícil de igualar. Presupuestos como los que tienen San Martín de Tucumán, Almirante Brown de Isidro Casanova, Deportivo Morón o el propio Agropecuario, el rey del mayor imperio sojero del país, donde se mueven muchos más pesos que por Concepción.

Esos equipos tienen figuras ya consagradas y que en determinados momentos de algún partido resultan desequilibrantes. En ese aspecto, San Martín está más equilibrado y si bien ha mostrado algunos jugadores distintos (casos Blanco, Grahl y el propio "Pulpito" González") basa su funcionamiento en el trabajo grupal. En la capacidad para recuperar la pelota y en el toque con rotación permanente en lo ofensivo. Por ahí el "Talón de Aquiles" es no contar con un goleador de área. Uno que ande derecho, como lo hizo Matías Giménez el año pasado. Pero reemplaza esa ausencia con despliegue y entrega.
LO QUE LE QUEDA COMO LOCAL
Fecha 24 vs. Deportivo Morón (en la primera ronda perdió 1-0)
Fecha 26 vs. Defensores de Belgrano (en la primera ronda ganó 1-0)
Fecha 28 vs. All Boys (en la primera ronda empataron 1-1)
Fecha 30 vs. San Martín de Tucumán (en la primera ronda perdió 4-1)
Fecha 32 vs. San Telmo (en la primera ronda ganó 2-0)
Fecha 34 vs. Agropecuario (en la primera ronda perdió 4-1)
Fecha 36 vs. Defensores Unidos (en la primera ronda empataron 0-0)

