Tienen muy en claro que la llegada al objetivo de hacerse un lugar en el equipo titular de San Martín será más que complicado. Ser refuerzo en medio de la temporada del líder de la B Nacional, los hace partir con cierta desventaja, pese a lo cual ellos no dudan en resaltar que "venimos a demostrar que podemos estar en este gran equipo". Se trata de dos de los refuerzos que se sumaron al Verdinegro durante la pretemporada en Chile: el defensor Marcos Galarza y el delantero Maximiliano Pérez. Ayer tuvieron su primer entrenamiento en Concepción (ya lo habían realizado en Coquimbo) y contaron que lo más importante "es el excelente grupo humano que existe’.
"Uno viene con todas las ilusiones para sumar su granito de arena. Sabemos que el objetivo final es el ascenso y uno debe dar todo por ese objetivo. Siempre trato de tener continuidad y espero que con mi esfuerzo pueda llegar a esa meta, aunque soy conciente que éste es un equipo armado y sólido", remarcó Marcos Galarza (24 años) quien agregó que "estaba jugando en el Hapoel Beer Sheva de la Primera de Israel, pero la vida allá fuera del fútbol es dura. Cuando me dijeron de esta chance no lo dudé y decidí venirme a San Juan", afirmó el ex Banfield, quien se describió como "un clásico lateral que lo primero que intenta hacer es marcar y después ser una alternativa en el ataque. Algunas veces jugué de central, pero me siento más cómodo de cuatro".
Los rulos al viento y la diminuta figura de Maxi Pérez resultaron la otra novedad de la mañana respecto de los "nuevos" del plantel. Argentino de nacimiento, pero nacionalizado uruguayo desde hace un par de años tras su paso por Fénix de aquel país, donde lo apodaron el Caniggia charrúa, Maxi destacó que "estaba de vacaciones y me llamó mi representante para decirme que estaba la chance de venir a jugar a San Martín. Cuando entré en internet y vi en la posición que estaba, le dije que arreglara porque es una posibilidad ideal para mi carrera".
Pérez, de 23 años, viene de jugar los últimos seis meses en Everton de Chile y al igual que Galarza llega a préstamo hasta fin de esta temporada. "Soy un delantero que se hace fuerte con sus diagonales. Trato de hacer la diferencia con mi velocidad y abastecer al nueve de área. Espero poder rendirle al cuerpo técnico y los dirigentes por su confianza", remarcó el pibe que pasó por Rosario Central en el Clausura del 2008 aunque no tuvo minutos en Primera y que ayer demostró su carácter de uruguayo por adopción al salir del vestuario con termo y mate en su mano pese a los 32 grados que hacían al mediodía en el Pueblo Viejo.

