El XI Giro del Sol ya es historia y, aunque se esté pensando en el próximo que podría ser más largo, dejó muchos hechos relevantes. Confirmó su categoría de carrera importante porque contó con un selecto pelotón y tuvo pelea de la buena de principio a fin.
Uno de los puntos que marca la jerarquía del grupo de ciclistas que participó es que a la carrera la terminaron 129 de 146 que largaron. Otro fue la paridad de fuerzas que motivó una ardua disputa por la clasificación general. Si bien Cristian Clavero mandó de punta a punta, no puede obviarse que tuvo que exigirse a fondo para mantener la malla líder.
Tuvo en el ganador a un ciclista que rindió a pleno y que contó con un equipo que lo apuntaló para consolidar el triunfo. El lujanense ganó en su ámbito, el embalaje, y demostró que se ha convertido en un ciclista más completo al obtener el tercer puesto en la contrarreloj derrotando a especialistas como Emanuel Saldaño y Juan Pablo Dotti.
La prueba, como espectáculo deportivo, completó las expectativas de quienes la siguieron en su paso. Además, cumplió con uno de los requisitos que tienen las grandes competencias ciclistas, que es convocar la gente a las calles, fueron muchas las decenas de miles de personas que siguieron sus alternativas en los trece departamentos que recorrió en su vertiginoso viaje que tuvo nada menos que 411, 8 kilómetros de extensión.

