La etapa reina de los Pirineos disputada entre Vielha y Arcalís empezó a pleno sol, a 30 grados, y terminó en la cima andorrana con una impresionante tormenta de granizo, donde Chris Froome y Nairo Quintana entraron de la mano, con el mismo tiempo y sin cambios en la general.
La terna inicial de favoritos perdió a Alberto Contador, quien tocado desde las caídas de las dos primeras jornadas. Atacó en La Bonaigua y en el Cantó se bajó de la bicicleta.
El de ayer fue otro día de control del Sky, donde sobresalió el trabajo en bloque de todos sus componentes,
Froome y Quintana marcharon juntos en todo momento. Desde la salida hasta la meta, no sin algunos intentos de romper el orden al final, como los del australiano Richie Porte o el irlandés Daniel Martin.
A la hora de la verdad, Froome volvió a contar con el colombiano Henao como piloto de pruebas, para testar cómo andaban los rivales.Su acelerón filtró el grupo e hizo claudicar a Alejandro Valverde, quien al ver que no podía seguir el ritmo reguló sus fuerzas hasta meta.
Lo intentó Froome a 3 kilómetros, pero esta vez muy atento, Quintana se soldó a su rueda. Luego ambos hicieron lo propio al unísono ante los ataques de Martin o Porte. Bajo el intenso granizo, el dúo de favoritos firmó tablas.
Froome, mantuvo la malla amarilla con 23 segundos de ventaja sobre Quintana, quien no probó suerte en el puerto andorrano.

