Sergio Romero recibió a Francisco Castro, el pequeño de 5 años que el viernes por la noche, en la llegada de la Selección al hotel, logró lo que quería: abrazarse con su ídolo. Pero eso no fue todo, el arquero de la Selección lo invitó a ingresar anoche al campo de juego, pero eso no se pudo cumplir por una disposición de la FIFA. Pero a pesar de eso, el pequeño se dio el lujo de ser invitado por el “Chiquito” Romero a ingresar al vestuario después del encuentro y además, recibió como regalo una camiseta. “No pudo entrar a la cancha conmigo pero lo pudo hacer pasar un lindo ratito en el vestuario” comentó Romero, mientras el pequeño Francisquito lo miraba todavía sin entender lo que pasaba y ya con menos nerviosismo que la noche anterior cuando lo conoció. La historia del chico también había sido dada a conocer por este medio.
Francisco, el “Chiquito” de Romero

