Son las cosas del fútbol. Así resumió Rubén Botta el duro momento que está pasando en un momento más que especial de su carrera. Es que el enganche, a punto de quedar con el pase en su poder y de emprender el viaje a Italia para sumarse al Inter de Milán, lo que parecía ser un esguince de rodilla terminó convirtiéndose en una lesión más seria: rotura de ligamentos cruzados de la rodilla izquierda. Con ese diagnóstico, que se terminó de confirmar en el mediodía del jueves, después de que el cuerpo médico de Tigre hiciera todos los estudios de rigor, para Botta ahora se viene el momento de la intervención quirúrgica y de ese mínimo de 6 meses de rehabilitación. Mucho, demasiado. Como para decir que este 2013 se terminó para el sanjuanino aunque no es tan así porque por delante le queda el pase al Inter y la concreción del sueño de todo futbolista: jugar en Europa. Por todo esto, el 1 de mayo no fue un día más. Se multiplicaron demasiados interrogantes por saber el grado de lesión, los tiempos de recuperación y la decisión del Inter que ya lo tenía prácticamente abrochado.

Afortunadamente, todos los involucrados demostraron la mejor buena voluntad y eso le sacó presión a Rubén, quien junto a su papá, estaban planeando los pasos a seguir: “Gracias a Dios todos se portaron muy bien. Tigre se puso a disposición con todo su cuerpo médico y me puse en manos de ellos para resolver el tema. También me llamaron del Inter y todo sigue en pie. Confirmando que el pase se hará y que respetarán los tiempos de rehabilitación. Ahora estamos esperando que se desinflame la zona para que me den una fecha para la operación. Luego, vendrá la recuperación pero con todo el respaldo que recibí en éstas horas, estoy más que tranquilo para afrontrar este momento que me golpea porque había encontrado continuidad y estaba creciendo”, contó amargado Botta desde su departamento en Buenos Aires.

Nunca se había lesionado tan seriamente y esta lesión lo sorprendió. De molestias musculares livianas y severas nunca pasó pero ahora es otra la historia y eso le dolió: “Justo se da esta lesión en un momento lindo pero son las cosas del fútbol. Nunca me había lesionado tan serio pero hay que tener paciencia y mucha calma para que todo se resuelva bien. La prioridad es esa: recuperarme. Para lo demás hay tiempo”.

Botta se lesionó mientras disputaba para el conjunto de Néstor Gorosito el segundo tiempo del partido ante Olimpia de Paraguay (2-1), por la ida de octavos de final de la Copa Libertadores. Para Tigre y para Botta, éstos dos últimos semestres han sido sensacionales porque logró jugar la final de la Copa Sudamericana y, por primera vez en su historia, se metió en octavos de final de la Copa Libertadores.