Hinchas de todas las edades lloraban y se abrazaban con el que tenían al lado. Lo conocieran o no. Un grupo de chicos daba la vuelta al la Plaza 25 de Mayo de rodillas, cumpliendo una promesa. Papás ondeaban una bandera mientras tenían en brazos a su bebe. Cientos de adolescentes se escaparon de la escuela y vivían el ascenso de San Martín de San Juan vestidos con los uniformes que utilizan. Toda la variedad de imágenes se podían ver ayer, luego que Héctor Baldassi, el árbitro del partido ante Gimnasia de La Plata, diera el pitado final y habilitara a que los verdinegros comiencen a festejar lo que ya es una realidad: jugarán en la Primera División del fútbol argentino como lo hicieran en la temporada 2007-2008.

Pero los que finalizó con una extensa celebración con más de 4.000 personas en la Plaza 25 de Mayo, comenzó unas horas antes con los hinchas acercándose masivamente al estadio de San Martín en donde habían dispuesto de una pantalla gigante para que más de 1.000 personas pudieran hacerle el “aguante” al equipo desde ahí. En la cancha estaban todos aquellos hinchas que por distintos motivos no pudieron acompañar a su equipo a La Plata.

Pasadas las 13, comenzaron a ubicarse los primeros hinchas sobre la platea Este del Hilario Sánchez para poder tener un lugar privilegiado más cerca de la pantalla gigante que se instaló sobre el césped y mirando hacia ese lugar. Todos embanderados con los colores verde y negro y con camisetas del mismo color y de distintas épocas del club de Concepción. Además muchos lo vieron parados y apoyados contra el alambrado, como acostumbran a hacerlo cuando San Martín juega de local.

La primera alegría fue. A los dos minutos del partido Sebastián Penco convirtió el gol y todos los hinchas lo gritaron sabiendo que podía ser la diferencia que les diera el ascenso, aunque todavía restaba mucho tiempo.

En todo momento cantaban y saltaban como si el partido se estuviera jugando en la cancha de San Martín, y esto se intensificaba mientras el reloj avanzaba en el partido de la Promoción.

Una vez consumado el ascenso y con un clima absoluto de festejo, todos se encolumnaron y salieron hacia la calle rumbo a la Plaza 25 para reunirse con los 800 hinchas que decidieron vivir el partido viéndolo en la pantalla gigante que se instaló en es lugar. Todos ellos comenzaron a celebrar mientras se sumaban más hinchas para festejar el ascenso. Las primeras sombras de la noche empezaron a disipar la multitud.

Ahora los verdinegros no cantarán más “Vamos a volver”, porque ya están en Primera.