El argentino Lionel Messi escribió ayer una nueva página en letras de oro, tanto para su repertorio como para el Barcelona, al lograr un "póker" de goles contra el Arsenal (4-1) en la vuelta de los cuartos de final de la Liga de Campeones.

Messi, que había logrado esta temporada tres "hat trick" (tres goles), inaugura el "póker" de tantos con una exhibición que le permitió a su equipo clasificarse para la semifinal de la Liga de Campeones.

Sus goles catapultaron una vez más al Barcelona a lo más alto, esta vez a la semifinal de la Liga de Campeones, que dentro de unas semanas jugará contra el Inter de Milán, con el que ya se vio las caras en la fase de grupos.

Messi marcó cuatro tantos, tres de ellos en la primera parte y permitió a su equipo superar un momentáneo instante de angustia, después de que Nicklas Bendtner inaugurase el marcador (0-1).

Con los tantos de ayer, Messi se convierte en el máximo goleador del Barcelona en la Liga de Campeones, al haber marcado 25 tantos, dos más que el brasileño Rivaldo, hasta la víspera el barcelonista más acertado en la Champions.

Además, el joven "crack" argentino con sus cuatro tantos, tres de ellos en el primer tiempo, suma ya 39 goles en la temporada, con lo que también supera en la clasificación de máximos goleadores en Europa al inglés Wayne Rooney, del Manchester United.

El Barcelona consigue con esta clasificación un periodo inigualable en su historia, al haber obtenido por tercer año consecutivo acceder a la semifinal de la Liga de Campeones, aunque también lo ha hecho en cuatro de los últimos cinco años. Hace tres temporadas, el Barcelona cayó eliminado por el Manchester United y el año pasado fue el equipo que entrena Pep Guardiola que dejó en el camino al Chelsea londinense para reencontrarse en la final de Roma con el United.