Independiente, con la premisa de mantener una serie de 13 años sin derrotas en casa ante el tradicional adversario, recibirá hoy a Racing Club, que buscará ganar su primer juego en el remodelado estadio del vecino, en la 182da edición del clásico de Avellaneda, a celebrarse por la quinta jornada del torneo de Primera División 2014.

El partido se celebrará en el estadio Libertadores de América, desde las 15.15, con el arbitraje de Fernando Rapallini y televisación por parte de América y DeporTV.

En cuanto al operativo policial, que comenzará a las 11, estará compuesto por 957 efectivos, 800 agentes de la División Operaciones de la Departamental de Lanús y 100 de servicio ordinario, que no cobra adicionales por su tarea.

El clásico de Avellaneda vuelve a jugarse luego del paso de Independiente por el Nacional ’B’. Transcurrieron 18 meses desde aquel 24 de febrero de 2013 cuando el ’Rojo’ triunfó como local por 2-0 con tantos de Leonel Miranda y Jonathan Santana, por la 3ra fecha del certamen Final 2013.

La pasión tiene una ineludible cita en Avellaneda, con un Independiente deseoso de continuar ejerciendo una clara superioridad estadística contra su rival de siempre en su regreso a la ’A’ y Racing con la necesidad de cortar esta negativa serie de improductivas visitas a las huestes del ’Rojo’, sumando 13 años sin ganar (1-0 en junio de 2001) con apenas un empate y ocho reveses.

Un partido a jugarse con el corazón, en el que el músculo seguramente le ganará la pulseada a la razón, con un estadio vestido de rojo y con dos equipos que están en pleno proceso de formación, con entrenadores nuevos.

Jorge Almirón, en el local, y Diego Cocca, en la ’Academia’, hasta ahora prometen más de lo que concretan.

Independiente volvió a la ’A’ venciendo con contundencia a Atlético de Rafaela, pero esa promisoria imagen se desvaneció al caer ante Estudiantes (0-1) y ser goleado contra Vélez (0-4) motivando un notorio desconcierto y inconformismo a causa de las variantes implementadas en la formación.

El ex DT de Godoy Cruz está marcando territorio y en cada decisión pareciera querer dejar en claro que no es afecto a mantener una formación fija y que cualquier titular puede dejar de serlo. Un estilo propio para dirigir.