Otra vez al igual que lo hizo el día anterior ante Las Águilas, España logró el título ganándole a Portugal con un gol de oro. Justo cuando se moría el primer tiempo suplementario. Fue 3-2 luego de un 2-2 en el tiempo reglamentario que salió a pura emoción. España se colgó el oro llegando a través del mismo oro.

El primer tiempo salió parejo. Mucho más equilibrado de los que muchos pensaban.

Evidentemente a España el tremendo esfuerzo que hizo ante Argentina le terminó pasando factura en lo físico. Se notaba en la cara de sus jugadoras. Y en el físico también. Anna Casarramona, la símbolo del equipo, salió por primera vez en un partido promediando la etapa. Igual, España se mostró una pizca más ofensiva y con esa virtud le alcanzó para irse al descanso en ventaja.

Es que a los 16’, Casarramona tiró como siempre fuerte al arco y, en el camino, la tocó Marlene Sousa, lo que descolocó a la arquera lusitana y se fue al fondo.

El árbitro le dio el tanto a Laura Puigdueta, aunque ella no fue.

Apenas largó el complemento, España volvió a meter una puñalada. Esta vez sí fue Puigdueta. Se puso 2-0 y parecía partido terminado. Pero Portugal y su corazón empezó a llevarse por delante a su rival. Y antes de los 12’ increíblemente había empatado el partido.

Primero fue Marta Viera. Después la gran Marlene Sousa. España no lo podía creer. Portugal era una tromba. Y con ese panorama se cumplió el tiempo reglamentario.

España, se veía cansado. Portugal ilusionado. El suplementario fue a cara descubierta. Era golpe a golpe. Emocionante a rabiar.