Es el hombre de la Vuelta y lo asume con la sencillez que es una de sus cartas de presentación. Mantiene su humildad y no se arroba todos los méritos, prefiere compartirlos con sus compañeros. Ricardo Escuela, cada vez más líder de la carrera comentó como fue la sexta etapa. “Fue otra etapa dura, en la cual hubo algunos ataques y fugas, el equipo respondió bien para evitar que se nos escaparan y nos ganaran las bonificaciones del final. El plan de carrera es el mismo con el que empezamos la Vuelta, tratar de sacar diferencias con los segundos que otorgan las metas volantes y los finales de etapa”.
Consultado sobre como llega, luego de tanto desgaste a la contrarreloj, Escuela explicó que su objetivo será hacer la mejor carrera que pueda “contra el tiempo”. Mañana (por hoy) saldré a hacer mi carrera contra el tiempo. Mi rival será el reloj, no será Laureano, mi meta es salir a tirarla a fondo de la mejor manera que pueda hacerla con la idea de que si me superan no perder tantos segundos.
Después explicó la táctica usada, corriendo de atrás controlando todo. “Nosotros hicimos las cosas de la mejor manera, siempre regulando la diferencia que nos llevaban porque sabíamos que si los alcanzábamos nos iban a partir de nuevo y eso produciría un desgaste extra que, con tantos días de carrera, podría pasarnos factura en la crono”.
A la hora de analizar su presente físico, Escuela afirmó que se siente bien, que en estas carreras de muchas etapas es fundamental descansar y alimentarse bien. “No he perdido peso, me mantengo y físicamente me siento fuerte, eso es lo más importante. Acá no hay descanso, es clave comer y dormir bien”, concluyó quien se aferra al sueño de festejar su mayor victoria en la tarde del próximo domingo.

