
Una de las premisas que se bajaron desde la organización del test match fue que se viviera un clima festivo. Un punto en ese sentido fue que cada vez que debía patear un jugador de la Rosa a los palos, se levantaba cerca de las cabeceras un cartel con el pedido de ‘no silbar’, lo cual fue cumplido por los hinchas.
Aunque en la previa del encuentro se vivió un momento de tensión cuando en la platea Este algunos hinchas ingleses colocaron una bandera con la leyenda: “Hay un rincón de tierra extranjera que es para siempre Inglaterra”. A los pocos minutos de ser colocada y por la molestia de los locales, se retiró el trapo.
