Boca pasó de ronda con autoridad, con un Riquelme desequilibrante como en sus mejores tiempos y alimenta el sueño de ganar por séptima vez la Copa Libertadores.

El equipo dirigido por Julio César Falcioni jugará en cuartos de final ante un club brasileño que surgirá del cruce entre Fluminense e Internacional, que se enfrentarán hoy en Río de Janeiro, luego de haber igualado sin goles la semana pasada en Porto Alegre.

Si el rival es Fluminense, Boca definirá en Río de Janeiro con el que fuera uno de sus rivales en la fase de grupos. En cambio si accede Inter, el equipo argentino jugará la revancha en La Bombonera. Sea uno u otro, la clásica rivalidad entre equipos de los dos países más fuertes de esta parte del continente es ingrediente por demás interesante para alquilar balcones.

En el torneo Clausura, que lidera junto a Newell‘s Old Boys, tendrá el próximo domingo una parada muy difícil en su casa ante Vélez Sarsfield, para seguir peleando en los dos frentes, más la Copa Argentina, que afronta con una formación alternativa.

El único saldo negativo de la excursión por Santiago fueron las salidas por lesiones de Roncaglia y Clemente Rodríguez, que serán evaluadas hoy.