Los sanjuaninos inscriptos en la categoría autos siguen en carrera y fue gracias a la ayuda que se brindaron entre sí para salir de las trampas de arena que encontraron en un tramo del camino.
Ricardo Martínez le contó a DIARIO DE CUYO lo sucedido: "Fue aproximadamente en el kilómetro 260, cuando estábamos ayudando a Yacopini (quien conduce la otra camioneta del equipo) y también estaban los Sisterna". "Para colmo también cayeron ahí un par de camionetas de franceses y una le chocó de costado el buggy de los Sisterna, porque no nos vio. Era una linda "galleta’ la que se había armado, pero con el esfuerzo de todos pudimos salir adelante".
Así, este encuentro tendrá un apartado especial en el libro de anécdotas que están escribiendo los sanjuaninos en la edición del Dakar 2012.
Martínez, que tuvo problemas de navegación al inicio de la especial, arribó en el puesto 43 de la etapa (llegó a estar 60 cuando no encontraba el rumbo) y escaló cinco posiciones en la clasificación general, para ubicarse ahora 48. Y sigue siendo el segundo mejor entre los argentinos que siguen en competencia. "Fue una etapa muy pesada pero es impresionante el vehículo por lo que el ánimo está intacto para afrontar las etapas que quedan, ya en Perú", señaló el empresario minero que es toda una revelación en la competencia.
OTRO PERCANCE
Los Sisterna volvieron ayer a padecer contratiempos, con un vuelco incluido que le dañó el parabrisas al buggy, luego de pasar el cuarto puesto de control.
De todos modos, Lino y Juan Pablo superaron todos los escollos y arribaron en el puesto 55 de la etapa, por lo que treparon seis escalones en la clasificación general para ubicarse ahora en el puesto 52.
Así, con Argentina y Chile vistos en el espejo retrovisor, los sanjuaninos afrontan ahora las dunas peruanas, donde la solidaridad puede ser otra vez un factor clave para alcanzar el gran objetivo, que arribar a la Plaza de Armas, en Lima, la meta final.

