Como si estuvieran predestinados a tener que superar inconvenientes hasta el mismo final, los sanjuaninos que pretenden cumplir con todo el recorrido del Rally Dakar 2012 tuvieron otra jornada extenuante, por distintas complicaciones, aunque la esperanza de estar tan cerca del objetivo final era el envión anímico que tenían para hacer un esfuerzo más.

Lino y Juan Pablo Sisterna llegaron ayer al vivac en Pisco, alrededor de las 23 horas de Argentina, según información brindada por un familiar del binomio sanjuanino . Y al cierre de esta edición no había registros que Ricardo Martínez haya completado el penúltimo tramo del extenuante rally, aunque ya se sabía que había complicaciones con su camioneta.

Los Sisterna estaban obligados a transitar lentamente ya que por los vuelcos que sufrieron entre miércoles y jueves, se desalineó tanto la estructura del buggy que ayer les era imposible colocarle el parabrisas al vehículo. Y para poder ver, ya que la arena fina fue el suelo predominante en la etapa de ayer, Lino y Juan Pablo llevaban antiparras.

En el sitio de internet de la competencia, el buggy con el número 383 tenía un último registro de paso por el segundo puesto de control, en el puesto 74, luego de haber partido en la especial en la colocación 78 -de los 81 autos que pudieron hacerlo-.

En el último paso que registraron los Sisterna, a unos 110 kilómetros después de la partida, el tiempo que habían tardado era de casi siete horas y media.

Desde la séptima etapa, el 7 de enero, los Sisterna han visto el anochecer en el desierto prácticamente todas las jornadas, debido a los diferentes inconvenientes que padecieron.

MARTÍNEZ

El otro sanjuanino en carrera, Ricardo Martínez, tampoco tuvo ayer una etapa sin complicaciones. Según un informe de prensa del equipo Yacopini, a la Toyota SW4 se le había roto el turbo, por lo que también estaba forzado este sanjuanino, junto al mendocino Sebastián Halpern como navegante, a una marcha muy lenta.

Al cierre de esta edición, Martínez había pasado solamente por el primer puesto de control en la especial, a unos 50 kilómetros de la salida. En ese momento ya contaban con inconvenientes el binomio ‘Syrah y Malbec’, ya que habían tardado 1 hora y 47 minutos, mientras que el piloto que más rápido pasó por ese punto fue el norteamericano Gordon, quien había empleado 39 minutos en hacer ese recorrido.

Pero tanto para Martínez como para los Sisterna el objetivo desde un primer momento fue llegar a Lima y el ‘como sea’, pasó a ser ley. Aunque no puedan figurar en el podio de los pilotos argentinos, como estuvieron en un momento, igual tendrán otras satisfacciones. Los Sisterna repetirán, como el anteaño pasado y también con una montaña de obstáculos que superaron, lograr el objetivo, luego que el año pasado debieron abandonar en la cuarta etapa. Para el debutante Martínez será el sabor de la primera vez. Hoy la historia tendrá su gran desenlace.