Sergio Uñac vivió una experiencia especial desde el mismo día que aceptó la invitación para formar parte de la Selección de San Juan de futsal. Desde ese primer entrenamiento del 2 de enero, se metió en el equipo y fue uno más. No sólo por la camiseta, sino por el compromiso que puso dentro y fuera de la cancha. A Mar del Plata llegó con lo justo y tras un agotador viaje desde San Juan en la noche del viernes. Se incorporó de inmediato al plantel, cenó, almorzó con todos y luego esperó para vestirse. Lo vendaron las manos mágicas de Carlos Reartes y después, sí, se metió de lleno en el juego ante La Ñata. Tras el extenso protocolo y de haber entregado en mano de sus rivales los presentes que llegaron desde San Juan, Uñac arrancó como titular en la formación de San Juan. Su marca bien personal fue el propio Daniel Scioli y en esa, el Vicegobernador no mezquinó nada. Buscó siempre estar en la línea, no se desconcentró y anuló al gobernador de Buenos Aires.

En el ataque, Uñac participó dentro de lo que pudo y tuvo una chance en ese buen primer tiempo de todo el conjunto sanjuanino. Salió y entró varias veces buscando aire y en el segundo tiempo se contagió de la garra sanjuanina y puso más. Corrió, defendió un par de veces cerrando con justeza y en los 20 segundos finales, se dio el gusto de poner el 4-5 que no alcanzaría, pero que dejó bien parado a San Juan. ¿Scioli? No pudo hacer mucho y en la única chance de gol que tuvo la tiró afuera. El duelo que tanto se promocionó fue ganado por Scioli en los números del encuentro, pero en la cancha Uñac fue más. Precisamente el vicegobernador a cargo del Ejecutivo además de formar parte del partido, estuvo supervisando la campaña de turismo que realiza en la costa Atlántica el Ministerio de Turismo sanjuanino.