Si hay un argumento válido para marcar el paso de San Martín en Primera División, es que en casa se hace fuerte y por ello siempre sumó. Incluso sus mejores armas las sacó a relucir en el Hilario Sánchez. Y con esos antecedentes recibirá, a las 18.30, a Olimpo de Bahía Blanca, que a contramano del Verdinegro, nunca pudo ganar en las 9 presentaciones anteriores y marcha en el fondo de la tabla.

Dos presentes que en la previa tendrían que hacerle más sencillo el encuentro a los orientados por Carlos Mayor, pero en Olimpo renunció su entrenador Walter Perazzo y con Alejandro Giuntini como DT interino y ante la mirada de Diego Osella que asumirá tras el juego de hoy, todo puede cambiar. Simplemente por ese golpe de timón que significa cada cambio de orientador. Más allá que la obligación de victoria la tiene San Martín y en los bahienses otro traspié no cambiará en nada su futuro inmediato.
El Verdinegro ganó en su última presentación en el Hilario Sánchez con pura contundencia ante Tigre por 3-1, y en la fecha pasada cayó inmerecidamente contra Central en Rosario por 2-1 ya que le anotaron el gol a los 49´ del segundo tiempo. Ese dolor por el punto perdido, y la obligación de segui marcando que en su cancha es invencible, es que Mayor retocó el equipo buscando más control de pelota y profundidad con el ingreso de Eric Aparicio como enlace, sacando luego de 5 fechas a Cristian Canuhé.
Además debutará como titular el volante central Sebastián Navarro, en reemplazo de Marcos Gelabert, quien se desgarró la planta del pie izquierdo. Con el ex Ferro habrá mayor presión, marca y recuperación.
Y mientras que Olimpo apuesta al todo o nada con 3 puntas buscando su primera alegría, San Martín sabe que en casa nada se debe escapar y va por otra alegría.