Gimnasia y Esgrima de Jujuy llegó a La Ciudadela ya descendido, pero demostró que no perdió su orgullo y jugó como si nada hubiese pasado para ganarle a San Martín por 1 a 0 y dejar a los tucumanos al borde del abismo.
Silvio Iuvalé, a los 32 minutos del primer tiempo, anotó el gol de la victoria, conquista que fue más festejada en La Plata, por los hinchas de Gimnasia y Esgrima de esa ciudad, que en Jujuy.
San Martín sintió la presión generada por la obligación de ganar debido a su bajo promedio y le costó llegar al arco defendido por Gastón Pezzuti en el primer tiempo. Un tiro de Mario Turdó y una seguidilla de centros, fue lo mejor del tucumano en ataque.
Gimnasia, sin arriesgar demasiado, fue más peligroso y logró ponerse en ventaja con un remate de Iuvalé, tras un rebote de Marcos Gutiérrez que se coló en el ángulo derecho.
Roldán decidió darle mayor poder ofensivo al equipo y mandó a la cancha a Matías Urbano y a Nicolás Herrera.
Pero se trató sólo de un espejismo, porque el Lobo no tardó en acomodarse en la cancha y aguantó tranquilamente la ventaja ante un rival que nunca le acertó al arco y pagó esa falencia con un duro castigo, ya que quedó con un pie "y medio" en la B Nacional.

