A este Unión todo le cuesta doble y en esta aventura de pelear el ascenso, los problemas le han puesto a prueba su capacidad de sacrificio. Esta historia del “Deportivo Malasuerte” se podría remontar a después de la victoria sobre General Rojo cuando se volvieron a repetir los problemas económicos. Hubo reclamo de los jugadores y recién antes de subirse al colectivo para Sunchales apareció algo de solución. Pero antes de viajar hubo un golpe bajo para todos por el robo de la indumentaria. Fue carrera contra el reloj para armar todo y las gestiones de la policía más la presión social llevaron a que una denuncia anónima sirviera para recuperar casi todo. Pero las desventuras seguirían y en el viaje previsto inicialmente para 10 horas, el traslado se alargó en 3 horas más porque los choferes equivocaron la ruta. Ya en Sunchales, la mala fortuna se instaló en la cancha y Unión terminó con casi medio equipo lesionado: primero Décimo, luego González y Acevedo y para terminar Olivari y Londero, que terminaron en cancha pero sin casi poder moverse por los calambres.