San Juan, 7 de marzo.- Indignado por los hechos de violencia sufridos el pasado domingo en la provincia, el presidente del Club Leonardo Murialdo, Norberto Alonso, se despachó con una serie de frases en las que dejó en claro su deseo de no regresar más a San Juan.
“A partir de hoy (por el domingo) San Juan no pertenece más a la Argentina. Jamás pensé que lo vivido el domingo podía pasar en una cancha de fútbol”, escribió Alonso en su cuenta de Facebook. En diálogo con el diario Los Andes, agregó: “Una cosa es lo que cuentan y otra cosa es vivirlo. No se puede jugar más en San Juan. Llegamos a la cancha en camiones de la Policía. Pero cuando bajamos nos dimos cuenta de que era tierra de nadie. La cancha queda en una plaza; no cobran entradas, abren los portones y los visitantes quedan a la protección de Dios. Los barras caminan las tribunas con puntas, hierros y palos".
"Nos pegaron en el túnel, en el vestuario. Nos tiraron gas pimienta. Nosotros no pudimos salir nunca del vestuario. Sólo vimos el partido por una ventanita del camarín que daba a la tribuna de ellos. Podría haber sido una masacre", relató el dirigente.
Según contaron, los jugadores mendocinos fueron agredidos en el entretiempo del choque contra Árbol Verde. Alonso, habría recibido un balinazo tirado con una honda, mientras que el defensor Matías Figueroa fue agredido con golpes de puño y el kinesiólogo Facundo Calderón fue golpeado en la cabeza.
Sin embargo, y pese a lo que dice el presidente de Murialdo, la situación en la vecina provincia con equipos sanjuaninos, no es muy diferente. De hecho, en el último Godoy Cruz – San Martín, el colectivo del Verdinegro terminó baleado.

