El jueves viajará a Italia para incorporarse a la Selección argentina de ciclismo Sub 23 que participará en varias competencias de Ruta y Pista. Lo hará acompañado por otros dos sanjuaninos, su primo Diego Tivani y Franco Luna, integrando un plantel que completan el mendocino Miguel Nebot, los bonaerenses Lucas Gaday, Facundo Lezica, Mariano Rodríguez y Hugo Velázquez, el catamarqueño Nicolás Navarro.

Tivani, de sólo 19 años, iniciará su tercera temporada consecutiva compitiendo en el ciclismo europeo. En 2012 y "13 lo hizo integrando el equipo mundial del centro de promesas que tiene la UCI (Unión Ciclista Internacional) en L’Aigle, Suiza. La diferencia es que ahora lo hará en una categoría donde, en varias competencias se medirá con pedalistas de Elite.

"Siempre es un orgullo vestir la casaca de la selección", cuenta el joven que en marzo pasado compitió en el torneo Panamericano de Puebla, México.

"Nico", como le dicen todos, ya sabe lo que es ganar en una grande de ruta pues lo hizo en la primera etapa de la pasada Vuelta a Mendoza e integró el equipo nacional que corrió el Tour de San Luis, ganado por el colombiano, Nairo Quintana.

Consultado sobre si sus conocimientos de la rutas europeas le servirán para lo que tendrá que afrontar, el pibe explicó que "en cierta manera sí" pero que al pasar a la categoría superior "el margen de error" será menor.

"En juveniles los pelotones son muy grandes, de 150 corredores y lo mismo pasa entre los mayores. Además, las rutas tienen mucha montaña, algo a lo que los argentinos no estamos muy acostumbrados", graficó, quien el domingo correrá la fecha de la pista que organizará el Huracán Cicles Club en el velódromo "Héroes de Malvinas".

A la hora del análisis sobre como se debe correr en las carreteras italianas, dijo que "siempre hay que tratar de estar arriba". "Es complicado porque en la subida el pelotón se estira y en las bajadas hay que estar muy atento", afirmó.

Cuando se le preguntó que era más difícil si ascender o descender, fue muy claro en la respuesta. "Creo que a la mayoría le cuesta más bajar. Para subir hacen falta fuerza y "vuelta de patas’ para mantener un ritmo constante. Los descenso son siempre peligroso porque se necesita mucho dominio de bicicleta y concentración, uno no sabe si después de una curva hay una contracurva y eso sólo se puede sortear con un buen manejo de la bicicleta", culminó.