San Juan, 25 de Enero.- El mundo del ciclismo no sale de su asombro, es que anoche perdió a su máximo referente y una de las promesas de San Juan, el Chino Saldaño. Quienes lo conocieron resaltan, sobre lo deportivo, su alegría y compañerismo una vez que se bajaba de la bicicleta.
Fanático del “Yeyo”, el Chino era el encargado de musicalizar las concentraciones de los campeonatos argentinos de los que formó parte y no dudada en cantar si alguien se lo pedía. Sin embargo, esta espontaneidad quedaba de lado una vez que empezaba la competencia. “Tenía una concentración única, al momento de correr sólo pensaba en eso. Todo cambiaba cuando bajaba, ahí se lo veía distendido y festivo”, relató un compañero de equipo.
Además, reconocen sus conocidos, tenía el don de unir a las viejas generaciones del ciclismo con los que recién empezaban. “Era amigo de todos. Dentro de la pista era excepcional, pero sobre todo era una excelente persona”, cuentan en medio del dolor y las lágrimas contenidas.
