El cordobés Angel Cabrera, primer argentino en proclamarse campeón del Masters de Augusta, el Major de golf más prestigioso del mundo, vengó ayer al legendario Roberto De Vicenzo, que se privó de la misma hazaña por un fatídico error hace 41 años.
Con la histórica consagración de Augusta, torneo que repartió siete millones de dólares en premios, el golfista nacido en Villa Allende hace 39 años firmó ayer la tarjeta más gloriosa del golf nacional.
Tal como lo deseó De Vicenzo dos años atrás, luego del título del cordobés en el US Open, Cabrera se calzó la chaqueta verde -prenda que se le entrega a los campeones- y marcó un hito en el ámbito sudamericano.
"Cuando gané aquel torneo, Roberto me regaló un cuadro que tenía un saco verde y me dijo que me lo daba para que en algún momento pudiera alcanzarlo", recordó el cordobés tras su histórico triunfo en Augusta.
De Vicenzo, fundador del golf en Argentina, estuvo a un paso de ganar en Augusta en 1968 pero un error de cómputos lo dejó fuera del desempate. Es que Tommy Aarón, su compañero de partido, anotó por error un cuatro en el hoyo 17 en lugar del tres (birdie) que había hecho. De Vicenzo la dio por buena, la firmó y cuando se dieron cuenta de su error ya era demasiado tarde. La chaqueta verde recayó en Bob Goalby, que nunca pudo disfrutar de su victoria porque todo el mundo recuerda aquella edición como la derrota de De Vicenzo
La carrera deportiva de Cabrera comenzó como caddie en el Golf Club de Villa Allende y se transformó en profesional cuando tenía 19 años.
Después de doce años de militancia en el circuito, el heredero de su comprovinciano Eduardo "Gato" Romero ganó su primer título en el Tour Europeo con la conquista del Abierto de República Argentina en 2001.
Cuatro temporadas más tarde, Cabrera iniciaría su prolífica cosecha con el título del BMW Championship, el segundo torneo más importante de Europa, después del British Open.
En 2007 consiguió su lugar en el pedestal del golf argentino, al convertirse en el segundo argentino, después de De Vicenzo, en ganar el US Open, con un golpe de ventaja sobre el estadounidense Tiger Woods, número uno del mundo y uno de las figuras más importantes en la historia del golf.
La graduación de leyenda llegó dos años después con una epopeya sin procedentes en el estado de Georgia que tendrá su lugar en el índice dorado del deporte argentino.

