
‘Lo digo contento, no lo digo con pena. Es una decisión que he pensado muy bien y no creo que haya mejor despedida que en la carrera en casa, en mi país‘. Así resumió su inminente retirada del ciclismo el único corredor español ganador de las tres grandes vueltas, en las que totaliza siete laureles (Tour de Francia 2007 y 2009, Giro de Italia 2008 y 2015 y Vuelta de España 2008, 2012 y 2014). Su pálmares final dirá que ganó 32 carreras por etapa y una de un día.
Alberto Contador anunció ayer una doble noticia: su participación en La Vuelta de España, que empieza el sábado 19, y su retirada tras 14 años de profesional el próximo 10 de septiembre junto a La Cibeles de Madrid.
Será su quinta participación en la carrera que ha conquistado tres veces, y el último disparo del mejor ‘vueltómano’ español de la historia, el cuarto del palmarés de todos los tiempos, empatado a 7 grandes victorias con el mito italiano Fausto Coppi y Miguel Indurain.
Contador terminó el Tour en novena posición, contento por el hecho de haber superado el rosario de caídas, con la incertidumbre de renovar con el Trek-Segafredo o fichar por otro equipo y pendiente de anunciar su presencia o no en La Vuelta.
Ganador genético cuyo hábitat es el primer escalón del podio, el tiempo pasa. Y, en su caso desalojado del podio del Tour desde sus triunfos en 2007 y 2009, no estar en la pelea por lo máximo termina por resultar inasumible.
Ganó la edición de 2010 y fue desposeído del título por el famoso positivo por clembuterol, que a su vez le eliminó el Giro 2011. Luego entre los líos con Armstrong, caídas, abandonos en 2014 y 2016 y resultados secundarios la corriente puso al madrileño ante el dilema de ser actor secundario o cumplir la ‘amenaza’.
La era Froome, ya con cuatro títulos y la nueva hornada de corredores asoma en detrimento de los viejos leones del pelotón.
Siempre con el respeto del pelotón, Contador, el corredor más admirado por la afición, ve de lejos y con excesiva nostalgia sus últimos éxitos, en La Vuelta 2014 y el Giro 2015.
Tras el Tour quedaba por marcar la siguiente estación. Seguir o no en el Trek-Segafredo y acudir o no a La Vuelta, decisión puesta en duda por los diferentes intereses de la escuadra, que podría centrarse en apuntar a los sprints para el alemán Jhon Degenkolb.
Con el Tour ya inalcanzable, el desgaste de toda una trayectoria marcada por la máxima exigencia y sus 34 años, Contador ha tomado una decisión para nada sorprendente, aunque la duda tenía como máximo un año de caducidad.
Fuente: Agencia EFE

