Una amplia sonrisa se dibujó en su rostro cuando le bajó la bandera al último ciclista que arribó en la mañana de ayer a Calingasta. Jorge Castañeda, intendente de ese departamento, era el hombre más feliz porque había coronado exitosamente el primer desafío de esta nueva edición de la Clásica.
Para quien comanda los destinos de estos bellos parajes precordilleranos recibir a la troupe del ciclismo grande es motivo de fiesta. Entre los tantos objetivos de su gestión, tiene un puesto de prioridad resaltar las distintas virtudes turísticas que tiene Calingasta. Ayer, antes de largar el segundo parcial, le puso la camiseta de líder a Adrián Richeze frente a la casa donde funcionó la primera escuela del departamento, fundada por Domingo Faustino Sarmiento en la Mina de Hilario, que cuando cerró la actividad minera fue trasladada a la localidad de Tamberías. Recuperar el casco fundacional del departamento, en Tamberías, para que los turistas puedan conocer los distintos ámbitos que hubo a fines del siglo XIX y principios del XX, como la "primera cárcel" como decían los fundadores en la que según cuentan las leyendas supo estar ocasionalmente Buenaventura Luna, es otro objetivo definido. También resaltó que se están terminando cuatro miradores en la zona de "la escombrera", con el fin de integrar la Villa de Calingasta a un corredor turístico departamental.

