Buenos Aires, Télam
River Plate recibió un duro golpe en sus dos frentes, posiciones y promedios, al caer en el Monumental ante All Boys por 2 a 0, en un encuentro de la 13ra fecha del torneo Clausura de fútbol de primera división. Emmanuel Gigliotti, a los 36 minutos del primer tiempo, y Juan Pablo Rodríguez, a los 47 del segundo, anotaron los goles de All Boys.
La derrota no sólo le impidió a River alcanzar la cima del torneo, sino que lo complicó en la tabla de promedios para el descenso, en la que el conjunto de Floresta sumó tres puntos de oro para sus aspiraciones de mantener la categoría.
River fue un aluvión de fútbol durante los 15 minutos iniciales, acaso empujado por su doble posibilidad: la de saltar a lo más alto de las posiciones y, a la vez, la de ganarle a un rival directo en la pelea por salir de la zona baja de promedios.
Con Lamela como estandarte, el equipo de Juan José López generó tres situaciones claras de gol en ese lapso y mereció ponerse en ventaja, pero no pudo hacerlo: la imperfección de Funes Mori a la hora de empujar la pelota hacia la red, sobre todo en una jugada en la que permitió una reacción milagrosa de Nicolás Cambiasso, le dio vida a All Boys.
Porque el equipo de Floresta, hasta allí, se mostró maniatado, incapaz de interrumpir el cirtuito de juego del local. Pero luego, y a partir de la ineficacia de River, empezó a crecer.
All Boys primero avisó (Ariel Zárate no pudo definir una buena jugada de Emmanuel Gigliotti), y después golpeó, con un golazo del propio Gigliotti, con un tiro bajo y cruzado entrando al área en posición de 8 luego de una buena jugada colectiva.
En la segunda etapa se acentuó el dominio de River Plate… y también la figura de Nicolás Cambiasso.
El arquero se fue convirtiendo minuto a minuto en la figura principal del partido, tapando remates a quemarropa, rebotes en sus propios compañeros con destino de gol, cabezazos. Todo.
Con All Boys definitivamente replegado cerca de su área, River dominó terreno y pelota y construyó diversas situaciones para empatar. Pero, lo dicho, el hermano del "Cuchu" tuvo una actuación memorable y en su rendimiento se cimentó la victoria del "albo".
Lo que había empezado Gigliotti en el primer tiempo, lo que siguió edificando Cambiasso a lo largo del desarrollo, lo terminó el uruguayo Juan Pablo Rodríguez, que a la salida de un corner en contra al que había ido a cabecear Juan Pablo Carrizo corrió toda la cancha y definió con un zurdazo implacable.
Para All Boys quedó la alegría, la sensación de que quedarse en Primera es posible. Para River el gusto amargo, la amenaza de los promedios y la arenga de sus hinchas: ganar el superclásico con Boca en la Bombonera, el compromiso que llegará la próxima fecha.

