Hay que entender el sentimiento del hincha que hace cosas inexplicables. Que es capaz de decretar amnistía de rencores, de cuentas pendientes, con tal de estar otra vez alentando. Ese sentimiento que hace suponer que el tiempo no haya pasado porque ver a la coqueta escenografía de este presente de Sportivo Desamparados repleta, a full, hace perder de vista que hace apenas 4 años atrás este mismo Sportivo estaba en Primera B Nacional y que después lo sacudió un terremoto dirigencial y deportivo que lo condenó a perder tres categorías en dos temporadas. Ese tiempo, todo eso, no pasó en la fe inagotable de su gente porque ayer el Serpentario mostró su mejor cara, a cancha llena, con todo el colorido que siempre le ponen sus hinchas pero con las pequeñas grandes obras que le sacudieron las emociones a todos en Puyuta: el piso impecable del campo de juego, la pintura de la Popular y todo el costado Este y la nueva manga que se estrenó para ingresar por el nuevo túnel que ahora tiene todo para que se completen las obras de los nuevos vestuarios. Parece que el tiempo no pasó y que aquel piloto de tormentas que fue Mario Guerri tratando de ordenar las cuentas que ardían, le dio paso a este presente que entusiasma a todos.

Muchos, varios de los que poblaron las Plateas rememoraron mañanas de gloria ya vividas en Desamparados. Ahora, todos quieren repetir esa postal cada vez que sean locales, demostrando que el orgullo de ser puyutano no sabe de categorías. Así lo entendió la dirigencia que encabeza Oscar Moya, ofreciendo a todos la amnistía para volver a asociarse y para ser parte de este resurgimiento de Desamparados. Por lo pronto, con la fecha libre de la semana próxima, harán la Fiesta Puyutana donde presentarán plantel nuevo y reconocerán a las glorias del Víbora.