Todo rápido. Demasiado rápido porque hasta últimas horas del martes, Germán Gigena estaba más lejos que nunca de Sportivo Desamparados pese a que se habían concretado un par de reuniones y habían quedado en seguir charlando.

Había voluntad en todos para llegar a un acuerdo pero existían pequeños detalles que frenaban la operación. Pero casi a la medianoche, el tema tomó un giro positivo y el llamado que le hicieron a Gigena para que se presentara a entrenar con el plantel de Sportivo en el estadio del Bicentenario precipitó todo.

Germán fue, entrenó, hizo un gol y luego pudo confirmar que estaba ya en la vida de Desamparados. No sabe de felicidad. Sabe que es la oportunidad que estaba esperando justo en un año en que las cosas no habían sido fáciles: ‘Cuando comenzó esta temporada pensé en largar todo. Mucho influyeron para que no fuera así las charlas con Juan Pagés y con el presidente de Trinidad, Eduardo Licciardi.

Esperaba una cosa así y cuando me llamaron la semana pasada me puse ansioso. Jugar en la B Nacional, en un grande como Desamparados es algo muy especial en mi carrera. Trinidad se portó muy bien siempre. Ellos son mi familia y nunca voy a terminar de agradecerles todo lo que hicieron por mi. Ahora, con este paso adelante en mi carrera espero que sea lo que tanto esperé, por mi, por mi familia, que tanto los extraño’.

Ya entrenó con Desamparados y vio diferencias. Sabe que lo que se le viene exige profesionalismo y Gigena afirma que está preparado para eso: ‘Me recibieron muy bien. Conocía a algunos chicos de Sportivo por jugar en el torneo local. Estar en la B Nacional exige profesionalismo total y no pienso desaprovechar esta oportunidad’, cerró.

Con Gigena ya adentro, Sportivo seguirá negociando con otras alternativas como Andrés Romero, que parecía estar muy cerca. No se dio ahora pero las gestiones se encaminaron a sumarlo en el receso de fin de año, a mediados de diciembre.