Entre los 15.000 voluntarios que seleccionó la FIFA para colaborar en el Mundial de Sudáfrica hay un sanjuanino. Se trata de Gustavo Mulet, un estudiante de abogacía de 24 años que vive un momento que recordará por el resto de su vida. Gustavo, un declarado amante del fútbol y de viajar como lo confiesa abiertamente en su página de una red social, fue superando las instancias de preselección hasta que quedó confirmado y desde el 26 de mayo se encuentra en Sudáfrica para colaborar en el Mundial que comienza el viernes de la semana que viene.
¿Qué hará en el Mundial? El sanjuanino quedó afectado a colaborar en los partidos que se disputen en el estadio principal de Johannesburgo, la capital del país, como por ejemplo asistir a la gente para que lleguen a sus asientos. Este estadio es el "Soccer City", donde se jugarán, entre otros, el partido inaugural y el de la final. También, en la primera ronda Argentina jugará en ese estadio ante Corea del Sur, el jueves 17 de junio. Además de cumplir esta "obligación", el sanjuanino también realizará tareas de guía turístico en otras jornadas cuando no haya partidos en ese estadio.
Entre las 50.000 solicitudes que recibió el comité organizador de la FIFA para convertirse en un voluntario, este sanjuanino quedó entre los elegidos gracias a otro viaje. Es que participó en un programa de intercambio cultural que lo llevó a cursar su último año de la escuela secundaria en Minnesotta, Estados Unidos. Allí aprendió a hablar inglés con gran fluidez y también fue un excelente antecedente para convencer a los reclutadores que Gustavo ya sabe lo que es vivir en otra cultura.
Su padre, quien también se llama Gustavo, detalló como fue dando su hijo cada paso: "Se inscribió, a través de internet, en julio del año pasado. Llenó un formulario como de 40 páginas. Y la verdad, pocos creían que llegaría lejos en ese sueño. Pero en febrero fue convocado a una entrevista a la embajada de Sudáfrica en Buenos Aires y luego quedó confirmado".
Por supuesto que recibió el apoyo de su familia y antes de armar las valijas, rindió un par de materias en la Católica (ya completó el cursado de materias) y en el día del Bicentenario argentino partió a Sudáfrica.
Los voluntarios tienen que costearse los gastos del traslado hasta Sudafrica y el hospedaje mientras permanezcan allá. Por eso Gustavo viajó con tres semanas de anticipación al comienzo del mundial, ya que los pasajes estaban más baratos que si hubiera viajado en estos días. Los voluntarios sí reciben un viático de unos 20 dólares por día desde que comienzan sus tareas. Gustavo, con otro par de argentinos, alquiló una habitación a una familia de Johannesburgo por 450 dólares por toda la estadía. Aunque en estos días, como todavía no está trabajando -empieza con el primer partido-, viajó a Pretoria para estar cerca del bunker argentino. Y vaya si lo está porque encontró un hostel a un par de cuadras de la sede del plantel. En un contacto con su familia, les contó que pudo acceder al tramo final de la conferencia de prensa que Maradona y Mascherano brindaron el pasado martes. También, de la gente que va conociendo y ya estuvo en contacto con la bandera "Del Bono es Mundial", que tiene el honor de ser el primer trapo en apoyo a la celeste y blanca.
Obviamente los días que no trabaje, Gustavo aprovechará para conocer más el país del Mundial e intentar estar presente en los partidos que juegue la Selección argentina en otras sedes. Así, será el único sanjuanino que en vez de tratar de acomodar sus horarios para ver los partidos del Mundial y continuar con sus obligaciones de trabajo o de estudio, él estará trabajando directamente en el torneo. Sin dudas, una experiencia inolvidable.

