Fue diferente al año pasado en cuanto a la previa de los hinchas verdinegros. Esta vez la seguridad fue más rigurosa y fueron pocos los que pudieron recorrer Caminito, porque al resto los retuvieron en las adyacencias de La Bombonera. Igual, los cerca de 2.000 hinchas que llegaron desde San Juan coparon la tercera bandeja de la popular Sur con muchos trapos y una vez finalizado el juego emprendieron el regreso a la provincia.

Pero del 2011 a este 2012 cambió el panorama y por eso el clásico pasaje de La Boca (Caminito) no tuvo el colorido verde y negro que el año pasado lo inundó. Solamente los que llegaron temprano, sobre el mediodía, tuvieron la posibilidad de hacer turismo y una previa entre medio de tantos turistas, aunque la policía les aclaró que si les pasaba algo no era responsabilidad de ellos.

Mientras que el grueso de los hinchas no pudieron salir de las cercanías del estadio y ante la consulta sobre el porqué de esa determinación, totalmente diferente al año pasado, la respuesta fue que “los tiempos cambiaron y el año pasado era el año pasado y ahora todo cambió, así que de acá no pueden salir”.

Contundentes y bastante autoritarios, los hinchas esperaron hasta las 17.15 que fue cuando abrieron las puertas al ingreso para juntarse todos en la popular para alentar al equipo de Gabriel Perrone.

Antes, en esa previa para pocos sanjuaninos, aprovecharon para sacarse fotos en Caminito, almorzar, recorrer los diferentes locales comerciales y llevarse algún souvenir.

La ronda con varias cervezas, fue la más requerida, dado que comer en un lugar turístico no es tan accesible. Una parrillada para dos personas con bebida y ensalada cuesta $300, por ello fueron varios los que comieron el clásico choripán pegados al Riachuelo mientras los espectáculos de tango y su música sonaban por todos lados.

Entre chinos, alemanes, chilenos y brasileños a los que los paquetes turísticos los levaban a ver el partido (del lado de Boca), se entremezclaban las camisetas verdinegras que por nada ni nadie quisieron perderse el partido que los hinchas más esperan fuera de casa.

Una vez adentro los hinchas de la mítica Bombonera, muchos de los cuales la visitaron por primera vez en su vida, alentaron al equipo haciéndole frente a la multitud que estuvo del lado local. Los fanáticos fueron testigos privilegiados del primer gol de San Martín en Primera a uno de los clubes más grandes del mundo como el Xeneize. El grito por el derechazo de Mauro Bogado en el penal se escuchó en todo el estadio. Aunque la amargura se apoderó con la roja a Gastón Caprari, tras lo cual regresó la euforia al marrar el remate desde los once metros, Rolando Schavi. El Flaco, igualmente, se quitó la espina antes de finalizar la etapa para colocar el 1-1 y causar el enojo de los sanjuaninos. El complemento lo vivieron con los nervios a mil y mirando el reloj constantemente. El final resultó un alivio.