Velocidad, saltos y un circuito impresionante. Un clima agradable, una topografía estupenda y los mejores corredores del mundo. ¿Qué más puede pedir un amante de motocross o enduro? La respuesta no existe. Lo que vivió ayer el público en Ullum, donde se corrió la prueba más veloz de la segunda fecha del Mundial de Enduro, fue único.

La mañana comenzó con un marco de público un tanto escaso, con alguno que otro fanático instalado en la montaña y esperando el show. No obstante, cerca del medio día, la gente comenzó a copar los recovecos que dejaba la montaña para deleitarse, principalmente, con los saltos que regaló David Knight. Uno de los corredores más veloces en el suelo y más audaces en el aire.

Lógicamente que el perfecto diseño del circuito ayudó a los pilotos para que pudieran conjugar velocidad y adrenalina superando un grado de dificultad importante. Fueron 5 kilómetros de recorrido rápido y fluido, aunque los vaivenes obligaron a disminuir la aceleración en algunos sectores peligros que afortunadamente no tuvieron víctimas graves.

Durante el espectáculo también pudo apreciarse la presencia de aficionados chilenos, cordobeses y mendocinos. Estos últimos, en su gran mayoría, eran jóvenes pilotos que viajaron exclusivamente para ver a sus ídolos en acción y para acompañar a varios corredores de la provincia vecina. Al igual que los locales, los extranjeros se hicieron tiempo para disfrutar del asado, del mate y hasta del fernet.

Todo fue parte de una verdadera fiesta. La que hoy promete repetirse y la que espera durar algunos años más en San Juan.