Ni saldando deudas con el pasado ni relamiéndose por un futuro ideal. A sus 33 años, Eric Germán Köller simplemente disfruta un presente perfecto. Anteayer consiguió el tercer podio consecutivo en Top Race NOA, en su segunda temporada como piloto de automovilismo, manteniendo un duelo durante toda la carrera con un "prócer" de las pistas como Ernesto "Tito" Bessone, invitado para la ocasión. El sanjuanino finalizó segundo, detrás de Bessone, y en el campeonato se ubica segundo, a 2 unidades del líder. Y por si fuera poco, en la ceremonia de premiación en el autódromo de Termas de Río Hondo fueron sus hijos Bruno y Francisco quienes le llevaron el trofeo al podio, el momento que le hizo temblar un segundo las rodillas de la emoción. Sin dudas, un festejo del Día del Padre que Köller recordará por siempre y siendo elegido por DIARIO DE CUYO como "El personaje del fin de semana".

Ayer, ya de regreso en San Juan, el piloto reconoció sentirse sorprendido por las repercusiones. "Fui entrevistado por distintos medios y recibí una montaña de saludos en las redes sociales, aunque la verdad es que yo no manejo mucho ese tema", reconoció.

Luego de 4 fechas, en las que finalizó quinto, tercero y dos veces segundo respectivamente, Köller eligió a la última carrera como la que le dejó el mejor sabor: "En realidad estoy muy feliz por todas, porque en ninguna fue por casualidad lograr el puesto que alcancé. Pero este podio es el mejor. Siento que gané la carrera porque fui el primero de la categoría. No le pude ganar al piloto invitado pero fue hermoso haberle disputado el primer puesto".

Y con respecto a haber compartido pista con Bessone, Köller se llevó otro gran recuerdo: "Después de la carrera, me felicitó por el manejo que tuve. En la primera vuelta ya lo tuve atrás y me llevó cag… toda la carrera. Haberlo aguantado casi hasta el final, sinceramente, fue increíble. Así se aprende mucho mejor a cubrirte de los sobrepasos. Y después lo seguí, lo pude buscar. Fue una experiencia hermosa. Y afuera de la pista se comportó muy bien con todos".

Metido de lleno en la lucha por el campeonato, Köller se ilusiona pero no quiere despegar los pies de la tierra. "Sin dudas que es una motivación, pero todavía falta mucho. En cada cosa que encaro trato de ser lo más profesional posible y voy a dar lo mejor de mí. Si se da o no pelear por el título, se verá después, lo bueno es que ahora está el auto y también el piloto", soltó con una carcajada.

Además de Fabián Flaqué, su instructor en las pistas, Eric quiso agradecer a "mi familia, a los sponsor, a mi socio Federico Vargas y a mi amigo Willy Adrover" y agregó a su instructor en el gimnasio: "Lolo Miranda. Fuimos compañeros en los comienzos de Corazón Guerrero. Yo era el baterista y él el bajista". Y sí, para confirmar que se enfoca en disfrutar, Köller reconoció que buscará hacerse un tiempito para juntarse a "zapar" un rato con el entrenador. Y algo de autos seguro que van a hablar.