Para sacar la conclusión fehaciente habrá que esperar hasta el sábado cuando enfrente a All Boys, pero antes y luego de la goleada ante Arsenal por 4-1, el Verdinegro se volvió a complicar en esa lucha directa y cotidiana con el descenso, que parecía se esfumaba tras las dos victorias anteriores, pero fue un retroceso tan duro como inesperado, y real por lo demostrado en cancha. Por ello es que a falta de 5 fechas y en zona de Promoción no puede dejar puntos en el camino.
Aunque esa tarea para el Verdinegro será muy complicada porque de los 5 encuentros que le restan, tres son ante rivales directos que quieren seguir en Primera y otro que lucha por el campeonato. Ellos son Olimpo, Unión y San Lorenzo y el que va por el título Newell’s. Además del ya mencionado All Boys que ayer venció con comodidad a Independiente. Un verdadero campo minado en el que un paso en falso puede ser fatal. Y esto se desprende luego del pobre rendimiento del viernes, ya que antes, el arranque de Sava como DT fue a puras luces con los triunfos sobre Godoy Cruz y Banfield.
La llegada del Colorado cambió la cabeza de los jugadores, pero lo que hizo fue darle otra identidad al equipo al plantarlo ofensivamente. Le devolvió el lugar a Maxi Núñez y el petiso la rompió ante el Tomba. Y contra el Taladro fue Diego García quien brilló. Dos hombres negados con Garnero. Pero el equipo acompañó al tener un enlace definido. Por allí pasó básicamente la propuesta para recuperar la senda.
Pero el viernes nada de eso ocurrió. Sin Núñez y con García intermitente, haber cambiado el sistema y no tener un conductor lo condenó a la peor derrota de la temporada, en el peor momento para perder. Más allá que Sava dijo tras la derrota que no cambió su planteo.
Gastón Caprari retrocediendo hasta la mitad de la cancha para buscar la descarga, está muy lejos del goleador que encabezó las tablas durante las primeras fecha. Y por ende distribuir no es su juego.
Aquellas dos victorias quedaron totalmente opacadas con la goleada que recibió y que fue como un tiro a la ilusión, porque abre la incógnita sobre si éste San Martín sigue siendo el de antes que estuvo 8 fechas sin ganar, o realmente tuvo un mal partido por una disposición errónea ante un Arsenal que lo durmió de entrada, más allá de lo poco que hizo para descontar. A tal punto que los mismos jugadores declararon luego que jugaron mal.
Ahora está obligado y se sostiene porque los rivales directos también tienen esa irregularidad. Por ello es que el sábado ante All Boys aparecerá la respuesta de un presente que puede ser alentados o pintarse de gris.

